El pregón del Día de Cantabria tendrá lugar el día 31 de este mes, en el Parque San Diego de Cabezón de la Sal, en un acto en el que estarán presentes las autoridades regionales y locales. Y en el que no faltará el folclore regional.
Gómez nació en el valle de Lamasón y emigró a México, donde desarrolló su trayectoria sin perder el vínculo con Cantabria. Entre sus colaboraciones más destacadas figura su participación en la repatriación de los restos de la escritora, periodista y política Matilde de la Torre hasta su localidad natal de la villa de la sal.
Hablar de Julio Gómez es hablar de una historia de esfuerzo, perseverancia, liderazgo y profundo a mor a sus raíces. Pertenece a la generación de hombres y mujeres que durante las décadas de los años cincuenta, sesenta y setenta protagonizaron una emigración desde Cantabria hacia América, llevando consigo la esperanza de construir un futuro mejor sin renunciar jamás a sus raíces.
Hace cincuenta años llegó a México, nación que le acogió y en la que, con trabajo incansable, disciplina y visión de futuro, logró forjar una vida de éxito. Sin embargo, la distancia nunca debilitó el profundo vínculo que mantiene con la tierra que le vio nacer, convirtiéndose a lo largo de los años en un digno representante de los valores y tradiciones de Cantabria.
Actualmente desarrollo importantes proyectos en la hostelería, en el ramo gasolinero y los bienes raíces. Su legado, sin embargo, trasciende ampliamente el ámbito empresarial. Consciente de la importancia de preservar la identidad de quienes dejaron Cantabria para construir una nueva vida lejos de su tierra, hace más de cuatro años asumió la presidencia de la Asociación Montañesa de México, institución que representa el sentir y las tradiciones de generaciones de cántabros y sus descendientes.
Durante su gestión ha impulsado una etapa de fortalecimiento institucional, promoviendo y preservando con especial dedicación el bolo palma, el cante y el folclore cántabro, además de fomentar la convivencia entre las familias montañesas y transmitir a las nuevas generaciones el orgullo de pertenecer una comunidad con una profunda riqueza histórica y cultural. Gracias a su liderazgo, la Asociación continúa siendo un espacio de encuentro donde la memoria, las tradiciones y el amor por Cantabria permanecen vivos.
Después de medio siglo en México, Julio Gómez continúa siendo un orgulloso embajador de Cantabria. Su historia constituye un ejemplo de inspiración para quienes creen en el valor del esfuerzo, la familia, identidad y el compromiso con la comunidad, dejando huella tanto en México como en Cantabria.
Julio Gómez prestó una especial colaboración para lograr traer a Cabezón de la Sal los restos de Matilde de la Torre para lo que se desplazó hasta allí el grupo de danzas Virgen del Campo, que fundó la recordada folclorista y que ahora descansa en el cementerio municipal de su villa natal.