www.euromundoglobal.com

Opinión: “El Mundo En Que Vivimos”

Él Se Jubila, Ella No

  • Por Conchi Basilio*

martes 08 de septiembre de 2026, 00:40h

07SEP26 – MADRID.- Hay una imagen que todavía forma parte de demasiadas familias y que resulta difícil de comprender en pleno siglo XXI, el hombre se jubila y siente que, por fin, ha llegado el momento de disfrutar de la vida, la mujer se jubila y descubre que, para ella, la vida sigue prácticamente igual.

Él Se Jubila, Ella No

Él piensa en viajar, salir, hacer deporte, reunirse con amigos, recuperar aficiones o simplemente descansar. Ella mira alrededor y ve una casa que sigue necesitando atención, una comida que preparar, una lavadora que poner, unas compras que hacer y una familia que continúa dependiendo, en demasiadas ocasiones, de ella.

Entonces hay que hacerse una pregunta muy sencilla, ¿qué ha cambiado realmente en su vida? Después de décadas trabajando, cotizando y cumpliendo con sus obligaciones laborales, ¿por qué su jubilación no representa también el comienzo de una etapa de libertad?

Porque existe una desigualdad que no aparece siempre en las estadísticas y que, sin embargo, pesa muchísimo sobre la vida cotidiana, la desigual distribución del tiempo. El tiempo del hombre jubilado parece pertenecerle, el de la mujer jubilada continúa perteneciendo a los demás.

Y no hablamos solamente de las tareas domésticas. Hay mujeres que, después de jubilarse, siguen cuidando de sus hijos, de sus nietos o de familiares mayores que necesitan atención. Especialmente dolorosa es la situación de quienes tienen a su cargo personas dependientes. Allí donde debería existir una responsabilidad compartida, todavía demasiadas veces aparece una mujer que se hace cargo de todo.

Como si cuidar fuera una obligación femenina. Como si cocinar, limpiar, organizar, acompañar al médico, hacer compras o estar pendiente de los demás fueran habilidades que vinieran incorporadas al hecho de haber nacido mujer.

No, eso no es naturaleza, eso es educación. Y una educación que durante generaciones ha repartido de manera injusta las responsabilidades.

Por eso tampoco deberíamos hablar de que el hombre “ayuda” en casa. Un hombre no ayuda a su mujer cuando pone la lavadora, prepara la comida o limpia el baño, cumple con su parte.

La palabra “ayudar” ya revela, muchas veces, dónde está el problema, si él ayuda, significa que la responsabilidad principal sigue siendo de ella. Y no lo es

Si ambos están jubilados, ambos tienen derecho al ocio, ambos tienen derecho a recuperar los sueños que tuvieron que aplazar durante su vida laboral.

Si ella quiere marcharse un día de excursión con sus amigas, que se marche, si quiere viajar, que viaje. Si quiere apuntarse a una actividad, ir al cine, leer, pasear o simplemente pasar una tarde fuera de casa, tiene exactamente el mismo derecho que él. Y si él prefiere quedarse en casa, que se quede. Pero que no pretenda que ella renuncie a su libertad porque alguien tiene que hacer la comida.

Porque quizá haya llegado el momento de decirlo claramente, una mujer jubilada no es una empleada del hogar sin sueldo, ni una cuidadora disponible las veinticuatro horas del día, ni una persona cuya misión sea garantizar el bienestar de todos mientras los demás disfrutan del suyo.

Ha trabajado, ha cuidado, ha criado, ha sostenido hogares, ha renunciado a muchas cosas. Y tiene derecho a que una parte de su vida, por fin, sea solamente suya.

También hay que decirles algo a quienes consideran que estas reivindicaciones son exageradas, no estamos hablando de una guerra entre hombres y mujeres, estamos hablando de justicia. El hombre no pierde nada porque su mujer sea libre, al contrario. Una pareja que comparte responsabilidades puede compartir también mucho mejor la felicidad.

La jubilación debería ser una puerta que se abre después de una vida de trabajo. No puede ser una puerta que se abre para él mientras ella permanece dentro, haciendo las tareas de siempre. Porque si después de toda una vida trabajando una mujer llega a la jubilación y todavía tiene que preguntarse si puede disponer de una horas para sí misma, entonces quizá no sea ella quien tenga que revisar sus prioridades.

Quizá sea la sociedad la que todavía tenga que jubilar definitivamente una mentalidad que debería haber quedado atrás hace mucho tiempo.

--------

*Conchi Basilio: Es columista regular en artíiculos de Opinión en diversos medios digitales e independientes. Ha cursado Bachiller Superiro y posee una Diplomatura en Información y Turismo, cultiva la novela y la poesía como espacios de reflexión personal y libertad creativa.

Conchi Basilio

*Conchi Basilio: Es columista regular en artíiculos de Opinión en diversos medios digitales e independientes. Ha cursado Bachiller Superiro y posee una Diplomatura en Información y Turismo, cultiva la novela y la poesía como espacios de reflexión personal y libertad creativa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios
Portada | Hemeroteca | Índice temático | Sitemap News | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
EURO MUNDO GLOBAL
C/ Piedras Vivas, 1 Bajo, 28692.Villafranca del Castillo, Madrid - España :: Tlf. 91 815 46 69 Contacto
EMGCibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.EditMaker 7.8