Las playas de Toró y Palombina en Llanes ostentan la Q de Calidad desde el año 2006 y 2004 respectivamente, que se han mantenido hasta hoy de forma ininterrumpida, como también lo ha hecho la Oficina de Información Turística de Llanes.
La playa de Santa Marina en Ribadesella ostenta la Q de Calidad Turística desde el año 2004 y muestra el compromiso del municipio desde hace dos décadas con la Calidad Turística certificada, apuesta que también refleja la Q de Calidad Turística que también ostenta desde el año 2005 la Oficina de Turismo de Ribadesella. Por su parte, el director general del ICTES, Fernando Fraile, felicitó a ambos Ayuntamientos por su certificación Q y agradeció “la apuesta y el compromiso con la Calidad Turística certificada, porque supone trabajar con rigor y superar una exigente auditoría externa e independiente”. El presidente del ICTES añadió que “hoy es un día para poner en valor el esfuerzo que estos municipios realizan para adaptarse a una demanda del mercado nacional e internacional”. Cuando los visitantes vean estas banderas, dijo “sabrán que son la respuesta a un trabajo intenso y riguroso y una garantía de Calidad Turística”.
En palabras de Fernando Fraile, el crecimiento que ha experimentado el número de banderas en España con Q de Calidad y S de Sostenibilidad, que superan con creces el medio millar, “dice mucho de cómo los gestores públicos cuidan de estos recursos fundamentales que son las playas, no conformándose con meras declaraciones responsables de buenas prácticas y sometiendo a sus instalaciones y servicios a auditorías de tercera parte”.
Explicó también que el Instituto para la Calidad Turística Española y la Sostenibilidad, entidad en la que están representados todos los subsectores del turismo español, las Comunidades Autónomas, los municipios y provincias (a través de la FEMP) y el Ministerio de Turismo, a través de la Secretaría de Estado de Turismo, trabaja desde hace más de 25 años para afianzar estos conceptos de Calidad y Sostenibilidad Turística basados en el rigor. Fraile recordó la apuesta que se realiza desde el Gobierno del Principado de Asturias, con el que el ICTES ha suscrito por segundo año consecutivo un acuerdo para impulsar la certificación de empresas y recursos turísticos tanto públicos como privados, con la S de Sostenibilidad Turística, y animó a los empresarios y representantes públicos del sector a comenzar a trabajar en este ámbito, cada vez más importante para los turistas y viajeros que visitan nuestro territorio.
Sólo las banderas Q de Calidad y S de Sostenibilidad son fruto de la certificación basada normas UNE e ISO, únicos organismos nacional e internacional con reconocimiento público para desarrollar normas para cualquier sector de actividad económica. Para obtener estas certificaciones, es imprescindible seguir un riguroso proceso de verificado a través de auditores independientes, esto es superar una auditoría independiente con exigentes criterios. Para que una playa o un puerto deportivo luzca la Bandera Q de Calidad Turística debe llevar a cabo un proceso que garantice el cumplimiento de la norma de calidad internacional UNE-ISO 13009, consensuada por casi cien países, para garantizar la máxima calidad en la prestación de sus servicios y la correcta gestión de los equipamientos de uso público: servicios de limpieza y recogida selectiva de residuos, dispositivos de seguridad, salvamento y primeros auxilios, servicios de información a los turistas, accesos a la zona de baño, servicios higiénicos o de establecimientos de ocio, entre otros.
La bandera Q de Calidad, por tanto, es garantía de la correcta implantación de un sistema de gestión y supone el cumplimiento de normas de calidad, además de ser una herramienta de promoción turística que aporta prestigio, diferenciación fiabilidad y rigor, por lo que tiene un gran impacto en la percepción de los consumidores y suponen el reconocimiento por parte de las administraciones públicas.