Así se ha expresado durante la visita a las instalaciones para conocer "de primera mano" su proceso de elaboración artesanal que tiene su base en la "excelente materia prima que emplean", así como los planes de crecimiento e innovación que la compañía está desarrollando.
Durante el recorrido por las instalaciones, Susinos ha valorado la apuesta por la innovación de empresas como La Ermita Cantabria que, además, dinamizan el medio rural, generando empleo en zonas menos pobladas y revalorizando los productos locales.
Para la consejera, La Ermita Cantabria es un ejemplo claro de cómo el compromiso con la calidad y la innovación puede generar oportunidades reales en el entorno rural".
La visita ha corrido a cargo de Cándido Salmón García de los Salmones, uno de los fundadores, junto con sus dos hermanos Amparo (que fue distinga Mujer Empresaria del Año en 2014 por la AMEC), y Ramón, que ha explicado los orígenes de la empresa, sus líneas de producto y su expansión nacional e internacional. Asimismo, se han abordado aspectos relacionados con la sostenibilidad o la utilización de materias primas de cercanía y otros retos del sector.
La consejera ha trasladado el compromiso del Gobierno de Cantabria con el tejido empresarial agroalimentario de la región, y ha recordado la línea de ayuda para impulsar la transformación digital, la sostenibilidad y la competitividad del sector que, en el caso de La Ermita Cantabria, cuya facturación desde sus inicios ronda los 100 millones, ha supuesto una subvención global de su departamento desde el año 2002, próxima a los 2 millones de euros.
Entre otras autoridades, han acompañado a la consejera, además de los hermanos Cándido y Amparo, el director general de Pesca y Alimentación, Paulino San Emeterio; el alcalde de Cabezón de la Sal, Victor Manuel Reinoso; la primer teniente alcalde, María Jesús García, concejales del Ayuntamiento, y la presidenta de la Junta Vecinal de Casar de Periedo, Aida Garcia.
La Ermita Cantabria comenzó la producción en 2002 después de que en el año 1999 decidieran apostar por el sector agroalimentario en vez centrarse en el sector hostelero, sus primeros orígenes, y actualmente cuentan con 70 empleados. Con una facturación de unos 6,6 millones al año, la fuerza de su producción está en la fabricación de producto tradicional de alta calidad, con un elevado número de referencias y variedades, que superan medio centenar de su marca y seña de identidad La Ermita Cantabria.
Dispone de 11 puntos de venta directa repartidos por Cantabria, Burgos, Vizcaya y Madrid.