Esta advertencia ha resonado con fuerza durante el Helly Hansen Open Mountain Month, una jornada de sensibilización celebrada en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, donde profesionales de rescate, guías de montaña y meteorólogos compartieron claves para disfrutar de la montaña con seguridad.
Los tres errores que más cuestan
Eduard Sánchez, sargento de los GRAE, no duda al señalar las causas más frecuentes:
“La sobrevaloración de las propias capacidades, la influencia de las redes sociales y la falta de equipación adecuada están detrás de buena parte de los accidentes.”
Uno de los datos más preocupantes es que la mitad de los siniestros están relacionados con torceduras de tobillo, muchas veces por llevar un calzado inapropiado. “Zapatillas urbanas que están bien para caminar por la ciudad pero que en la montaña no ofrecen sujeción ni tracción suficientes”, advierte Sánchez.
La prevención empieza en casa
Carlos González, del GREIM, insiste en la planificación como herramienta vital:
“Ir a la montaña sin una previsión meteorológica clara, sin guía, ni equipación, es buscarse problemas.”
“Contar con un guía local permite leer el terreno, anticipar riesgos y, además, enriquecerse culturalmente durante la ruta”.
Una frase se repite entre los profesionales: “La montaña no perdona improvisaciones”.
El tiempo cambia en minutos
En la montaña, el cielo despejado puede transformarse en una tormenta en cuestión de minutos. Así lo explica Álex Van der Laan, meteorólogo especializado:
“Hay que consultar mapas de alta resolución 24 horas antes de la salida, no vale con mirar una app genérica”.
“Un mapa de baja resolución puede abarcar 25 km por píxel, lo que en zonas como el Pirineo es completamente insuficiente. Solo los de alta resolución, con precisión de 1,3 km, nos dan una previsión útil.”
El meteorólogo también advierte sobre otro error común: preparar la salida consultando el tiempo con demasiados días de antelación. “Lo recomendable es hacer una verificación detallada el día anterior.”
Humildad ante la naturaleza
Federico Borretti, guía de montaña en el Parc Nacional, lo resume con claridad:
“Hay que ser humilde con la montaña. Conocer nuestros límites, estudiar el recorrido, evaluar riesgos y consultar el tiempo. La seguridad nunca es una carga, es una inversión.”
El guía remarca también el valor añadido de su profesión:
“Un guía no solo es seguridad. También te conecta con el paisaje, la historia del lugar, la flora, la fauna. Te transforma una excursión en una experiencia completa.”
La equipación adecuada también salva vidas
Durante el evento de concienciación, expertos probaron materiales técnicos diseñados en colaboración con más de 55.000 profesionales de montaña de todo el mundo. En este sentido, Helly Hansen ha consolidado su presencia en entornos de alto riesgo desarrollando equipación adaptada a condiciones extremas, pero también accesible para el senderista ocasional.
Entre las recomendaciones se encuentra el uso de botas de caña media, como las Ascender Mid Helly Tech, que ofrecen tracción sólida sobre roca y fijación del tobillo, sin sacrificar comodidad. Su diseño impermeable y transpirable proporciona protección frente a cambios súbitos de clima y terrenos variables.
También se aconseja vestir por capas. Una primera capa como la HH Lifa Active Solen, que gestiona la humedad corporal y protege del sol gracias a fibras tratadas con partículas de café recicladas. La segunda capa puede ser un forro polar o un plumón. Y la tercera, una chaqueta con membrana Helly Tech, como la Verglas Fastpack Jacket 2.5, impermeable, transpirable y elástica, perfecta para conservar el calor sin restringir el movimiento. Elementos como una manta térmica, aunque livianos, pueden marcar la diferencia en una situación crítica.
Una cultura de montaña más responsable
El aumento de rescates no es una estadística más: es el reflejo de una cultura de montaña que necesita evolucionar. La naturaleza no es un decorado para redes sociales. Como subrayan los profesionales, disfrutar del entorno natural requiere preparación, conocimiento y respeto.
En palabras de Eduard Sánchez:
“Subir a una cumbre no es una medalla para colgar en Instagram. Es una experiencia que debe vivirse con humildad, planificación y equipación adecuada. Solo así la montaña será siempre un lugar al que queramos volver.”