www.euromundoglobal.com

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan...”

Entre Darwin y Linneo

domingo 19 de abril de 2020, 18:36h

16ABR20 - MADRID.- Mientras los científicos e investigadores del mundo entero se esfuerzan desesperadamente en encontrar una vacuna, un antídoto capaz de frenar el coronavirus que causa la mortandad de miles y miles de seres humanos, mientas este siembra el pánico entre las poblaciones, un pavor, una pánico tan grande como el que pudieron sentir los hombres (siempre me refiero a los hombres y las mujeres: la humanidad) y los gobiernos del mundo nos encierran en nuestras casas a la espera de que pase la pandemia, mientras mi admirado Stephen Hawking advertía desde su silla de ruedas que tenemos tan solo cien años para huir de este planeta tan contaminado.

Yo desde la mía, deformado por la edad y por la enfermedad, puedo afirmaros con rotundidad que no hay planeta donde huir, pues allá donde vayamos sembraremos la destrucción y el caos. El mal no es el planeta, el mal somos nosotros.

Cada vez entre la clase médica más avanzada circula la convicción -por sus connotaciones, deriva y comportamiento- que este veloz, imprevisible e irreconocible pequeño ser con frecuencia letal “es de diseño” y no propio de la naturaleza terrestre. Por eso aunque el hombre (repito los hombres y las mujeres) salieran de la tierra en busca de otros planetas, de una estrella donde poder habitar en paz, no lo conseguirían porque “el hombre es lobo para el hombre” y no es el planeta el causante del mal, de su mal, es él mismo quien viaja con él, el que se fabrica su propia sepultura.

El problema es estremecedor porque el citado virus puede enviarte a otro mundo. Y hay que ponerse a metro y medio de tus semejantes, no porque ellos puedan llevar el virus, sino porque ellos son el virus.

Esto es el mal, igual que el bien anida en cada uno de nuestros corazones, esa parte de año de cada uno, la envidia, la ambición el desenfreno, ese pequeño bicho invisible, o el Judas que cada uno de nosotros llevamos en algún lugar de nuestros bolsillos o de nuestros vestidos, como decía el otro día el curioso Papa argentino que tenemos ahora, garboso, sencillo, heroico, eficaz, chulesco, económico y genial, el de “las “periferias”, jesuita (los conozco muy bien) con ese acento y ese sarcasmo tan de allí.

Con un virus de diseño fabricado por alguno de nosotros mismos, que siembra la desolación; puedo aseguraros el día que se consiga que ya no mate , aunque deje secuelas, los ciudadanos, como locos volverán a sus automóviles a abarrotar las autovías y las ciudades.

Un viaje al mundo interior de cada uno de nosotros, a la solidaridad y a la paz. A pesar de ser todos diferentes y la distancia temporal entre ellos, me hubiese encantado conocer las opiniones de Marañón a Ortega, de Darwin a Linneo.

Germán Ubillos Orsolich

Germán Ubillos Orsolich es Premio Nacional de Teatro, dramaturgo, ensayista, novelista y escritor.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+

3 comentarios

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
EURO MUNDO GLOBAL
C/ Piedras Vivas, 1 Bajo, 28692.Villafranca del Castillo, Madrid - España :: Tlf. 91 815 46 69 Contacto
EMGCibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.EditMaker 7.8