PARIS.- En medio del peor sismo diplomático de los últimos años, el sitio WikiLeaks, epicentro de la megafiltración de cables confidenciales del Departamento de Estado norteamericano, libra, desde anteanoche, una "guerra informática" para sobrevivir a la creciente ofensiva global para impedir su presencia en Internet.
Como parte de esta ofensiva global contra WikiLeaks, su fundador, Julian Assange -quien dijo haber tomado medidas de seguridad luego de haber recibido amenazas de muerte- quedó a un paso de ser arrestado, según informaron ayer las autoridades británicas.
En Estados Unidos, dos empresas de hosting y de dominios (Amazon Web Services y EveryDNS.net) cancelaron los servicios que prestaban al sitio por lo que, anteanoche, la dirección wikileaks.org había dejado de funcionar. Eso obligó al sitio a buscar alternativas inmediatas para mantener su página online.