Y es que el caballo ha sido, junto con el vino y el flamenco, uno de los elementos más emblemáticos de la ciudad más poblada de la provincia de Cádiz, que alcanzó su punto álgido en el siglo XV, cunado los monjes de la Cartuja con su lección equina lograron los famosos caballos cartujanos.
En la actualidad, espectáculos ecuestres se ofrecen en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y en la Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado, además, de en la Feria del Caballo y en otras manifestaciones.
En la Real Escuela Andaluza el mundo del caballo el mundo del caballo se muestra es sus variadas facetas, como los carruajes de tiro, las monturas o el Museo de Arte Ecuestre, ubicado en los bajos del palacio de las Cadenas, construido en el siglo XIX por Garnier, arquitecto que diseñó el edificio de la Opera de París.
En torno al centenar de caballos de Pura Raza Española hay en el centro. Estos animales son adiestrados y entrenados durante cuatro años, que es el tiempo que se considera necesario para completar la doma.
Una vez cumplido este proceso, los caballos participan ya en las exhibiciones, tanto de las que tienen lugar en el escenario de la propia Real Escuela como en las que realizan en las diferentes giras promocionales. La formación de expertos en doma clásica y vaquera posibilita la existencia de profesionales de la equitación. Cursos formativos que se extiende a cocheros, guarnicioneros, mozos de cuadra y auxiliares de clínica.
Desde 1.986, la Fundación Real Escuela viene incorporando a su patrimonio carruajes de tiro, que adquiere a coleccionistas particulares, lo que ha posibilitado crear una Escuela de Cocheros. Su museo de carruajes es realmente extraordinario. El carruaje más importante es un coche que data de la Revolución Fancesa. Precisamente, en el espectáculo “Como Bailan los Caballos Andaluces” se introduce una vistosa exhibición de enganches.
El picadero donde se llevan a cabo las exhibiciones tiene capacidad para 1.600 personas. Junto aél se encuentran cinco cuadras con doce boxes cada una, que, igualmente, se muestran al público durante la visita al recinto de Jerez de la Frontera. En el centro está el Guadarnés, un auténtico museo, que atesora valiosas monturas, cabezadas y otras piezas.
La talabartería, donde se trabaja el cuero; y la clínica veterinaria, considerada una de las mejor dotadas de España, completan el recinto de la Real Escuela jerezana.
LA EXHIBICIÓN
El espectáculo “Como Bailan los Caballos Andaluces” se lleva a cabo con música española y vestuario del siglo XVIII, con seis u ocho coreografías de doma clásica y vaquera.
La doma vaquera es una disciplina en la que el jinete, con las riendas en una sola mano, conduce al caballo por la pista, al paso y al galope, cambiando el ritmo y realizando giros y arreones. Es la doma de campo, la que se necesita para el manejo de las reses.
En la doma clásica, los caballos ejecutan ejercicios de equitación avanzada, siempre al compás de la música clásica que les acompaña durante las exhibiciones en pista.
El espectáculo ecuestre se enriquece con los enganches que evolucionan haciendo una demostración de cometido y manejo de los caballos en esta disciplina. Levadas, cabriolas, paso español y corvetas son otras evoluciones de los caballos, que, también, llevan a cabo un carrusel para cerrar la exhibición.
MUSEO DEL ENGANCHE
El Museo del Enganche tiene como finalidad el potenciar y popularizar la tradición del enganche, en su conjunto compuesto por el carruaje, los caballos que tiran de él y las guarniciones que les unen. La visita debe hacerse siguiendo un recorrido por un gran patio, con su picadero en el centro. Alrededor las naves bodegueras, entre las que se encuentra el bodegón más antiguo, conocido como 1810, por la fecha de su construcción. Vendrá, después, la bodega guadarnés, la zona de lavado, las cuadras y la zona de trabajo.