LOFTID, que fue probado exitosamente en noviembre de 2022, se basa en un sistema de escudo térmico inflable, diseñado para reducir la velocidad de entrada de naves espaciales cuando atraviesan la atmósfera de un planeta. Su uso podría ser crucial en las misiones tripuladas a Marte y en la entrega de cargas pesadas a su superficie.
¿Qué es exactamente LOFTID?
LOFTID es un escudo térmico de gran tamaño hecho de materiales resistentes al calor extremo. A diferencia de los tradicionales, construidos con estructuras rígidas, este escudo puede plegarse como un paracaídas dentro de una nave espacial y desplegarse en pleno vuelo, inflándose con gas para tomar forma.
Durante su prueba orbital, LOFTID demostró que puede soportar las temperaturas extremas del reingreso y desacelerar vehículos espaciales con eficacia, algo fundamental para el aterrizaje seguro en Marte, cuya atmósfera es demasiado delgada para frenar adecuadamente objetos grandes solo con paracaídas.
¿Por qué es clave para Marte?
Uno de los grandes desafíos en la exploración marciana es el aterrizaje suave de cargas pesadas, como hábitats, vehículos o sistemas de soporte vital para astronautas. La atmósfera marciana, apenas un 1% de la terrestre, no ofrece suficiente resistencia para los métodos tradicionales de frenado.
LOFTID aborda este problema al:
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Aumentar la superficie de fricción durante el descenso, gracias a su gran diámetro inflable.
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Proteger contra el calor del reingreso con tejidos avanzados como Zylon y materiales cerámicos.
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Reducir la necesidad de complejos sistemas retropropulsados, que consumen mucho combustible.
“Para aterrizar astronautas en Marte, necesitamos depositar estructuras del tamaño de una casa en la superficie. LOFTID nos acerca mucho más a ese objetivo”, explicó Jim Reuter, administrador asociado de la Dirección de Tecnología Espacial de la NASA.
🧪 Un ensayo de alto valor
La prueba orbital de LOFTID se realizó acoplada a un cohete Atlas V de United Launch Alliance, tras el despliegue de un satélite meteorológico. Una vez liberado, el escudo inflable se desplegó a unos 125 km de altura y descendió a través de la atmósfera terrestre.
Durante ese descenso, el sistema enfrentó temperaturas de más de 1.500 °C, registrando datos clave sobre presión, vibraciones, velocidad y resistencia térmica. El éxito de este ensayo valida el concepto y marca un hito en la nueva generación de sistemas de entrada atmosférica.
Próximos pasos: Marte, Venus y más allá
Aunque el proyecto fue inicialmente concebido para entregas en Marte, sus aplicaciones van más allá. La NASA ya estudia su uso en misiones a:
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La Tierra: retorno de cargas comerciales o científicas desde órbita baja.
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Venus: una atmósfera densa pero hostil que requiere protección térmica extrema.
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Titán (luna de Saturno): cuya atmósfera densa permitiría un descenso controlado usando LOFTID combinado con paracaídas.
Incluso podría usarse en misiones lunares, para frenado orbital o transporte de módulos.
Hacia el sueño marciano
El anuncio del proyecto LOFTID llega en un momento crucial, cuando la NASA, SpaceX y otras agencias preparan el desembarco humano en Marte previsto para finales de la década de 2030. Contar con una tecnología segura y eficaz para el aterrizaje es uno de los requisitos fundamentales para lograrlo.
LOFTID no solo amplía las posibilidades técnicas, sino que representa un enfoque más económico, ligero y reutilizable en comparación con los métodos actuales.
Conclusión
El futuro de la exploración planetaria no solo depende de grandes cohetes o astronautas valientes. También está en los detalles técnicos, como un escudo inflable capaz de proteger y frenar naves a velocidades supersónicas en mundos lejanos.
Con LOFTID, la NASA demuestra que incluso la tecnología más sencilla en apariencia —un globo térmico gigante— puede ser clave para conquistar otros planetas. Marte ya no parece tan lejos… ni tan inalcanzable.