Entre los indígenas absueltos por la corte castrense está Héctor Llaitul, señalado por la prensa como líder de la Coordinadora Arauco-Malleco, una de las organizaciones que encabeza la lucha de los mapuches por la devolución de sus tierras ancestrales en poder de privados o empresas forestales.
Alberto Espinoza, abogado de Llaitul, dijo que solicitará que la justicia civil tome en cuenta lo resuelto por su par militar. La fiscalía pidió 103 años de condena para Llaitul.
El grupo y otros 17 mapuches están bajo proceso por el presunto ataque contra el fiscal Mario Elgueta, encargado de los juicios contra los indígenas de La Araucanía, unos 600 kilómetros al sur de Santiago, además de ataques incendiarios y maltrato a policías.
Los absueltos y otra treintena de mapuches realizaron una huelga de hambre de 82 días hasta comienzos de octubre para exigir no ser juzgados por una Ley Antiterrorista de la dictadura militar, que endurece las penas y permite testigos secretos, ni procesados por los mismos cargos por la justicia civil y militar.
La huelga de hambre terminó cuando el gobierno del presidente Sebastián Piñera accedió no invocar la legislación antiterrorista.