Sin embargo, el ingeniero Miguel Fortt Zanoni, que asesora el proceso, manifestó que nunca se pueden hacer proyecciones lineales sobre el avance de una perforadora, porque puede haber desde problemas mecánicos o mantención preventiva en un equipo, hasta aparecer una fisura en la piedra que retrase el avance.
“Yo creo que puede ser antes'' de noviembre, y ubicarse en la tercera semana de octubre.
Los mineros quedaron atrapados el 5 de agosto a unos 700 metros de profundidad en la mina de cobre y oro San José, en medio de agrestes colinas, 850 kilómetros al norte de
Santiago.
Este fin de semana, una gigantesca perforadora petrolera se sumó a otras dos que desde hace días taladran la piedra para llegar hasta los mineros.
Sougarret señaló que esta semana definirán cuál de los tres modelos de cápsulas desarrolladas por los ingenieros servirá para subir --uno a uno-- a los mineros, trayecto que podría tomar unos 20 minutos por cada uno.
La construcción de la cápsula llamada Fénix demoraría de 10 a 12 días, una vez que se decida dónde y cuándo se va a construir, apuntó Sougarret. Los diseños los desarrolla Astilleros y Maestranzas de la Armada, ASMAR, en Talcahuano, 515 kilómetros al sur de Santiago.
Lo que sí ya saben ingenieros y rescatistas es que en la cápsula la movilidad debe estar “siempre garantizada'', es decir, que los mineros puedan moverse en su interior.
Y que de los 33 hombres, el más ancho mide 48 centímetros de hombros. ``Eso va a ser la dimensión critica para el diseño de la jaula'' o cápsula.
“La única fuente que yo manejo son los indicadores técnicos (de las perforadoras)... y siempre hemos hablado de los primeros días de noviembre'', indicó Sougarret a los reporteros en la mina, sobre versiones de prensa de que el rescate se habría adelantado para octubre.
Reiteró que una vez que se han abierto los ductos, queda la etapa de ensanchar hasta unos 70 centímetros las perforaciones hechas por dos de las máquinas.
La tercera, la petrolera Rig 421, perfora a ese diámetro, pero luego se debe ``encamisar'' o introducir un tubo de acero dentro del túnel para asegurar sus paredes y evitar riesgos al izar a los mineros.