En la vida de Carmen, llama poderosamente la atención el que haya sido materialmente abandonada por sus hijos y por su actual pareja. Si analizamos sus declaraciones resplandece en ellas, como una radiante gema “LA VERDAD”; ella siempre esgrime siempre la verdad en la economía, en la política nacional, en el “cambalache” de los partidos políticos, en fin, en todo. Termina esta historia en que se queda sola, absolutamente sola con su perro, su único y fiel compañero.
Después de darle muchas vueltas, el caso de Carmen es semejante al de muchos líderes que han terminado solos y con frecuencia ejecutados y martirizados. Su único compañero fiel, que nunca la abandona, es la escritura, su amada literatura.
Y así, navegando por los océanos procelosos, sobrevive apoyándose en una sola boya que es su amor por nuestra querida España, y es por eso que agradezco enormemente su visita a mi modesta casa.
Se mantiene, a pesar de su edad, prodigiosamente bien, tanto física como mentalmente, a pesar de las diversas enfermedades y operaciones quirúrgicas a que ha sido sometida.
Por eso Carmen, aparte de sus grandes valores como escritora, sobresale en ella como un faro luminoso de luz inmarcesible en las tenebrosas tinieblas que envuelven y amenazan nuestro mundo, nuestro país y nuestras vidas cotidianas.