El premio a la Industria Agroalimentaria ha sido para Granja Cudaña, una empresa familiar que ha sabido transformar la tradición ganadera de Labarces en un proyecto innovador, manteniendo siempre la calidad como eje central.
El reconocimiento al Emprendedor recayó en Raúl Gómez Tresgallo, de Quesería Tresgallo, cuyo proyecto en Hinojedo (Suances) representa un claro ejemplo de relevo generacional y de apuesta por el medio rural.
En la categoría de Innovación e Internacionalización, el premio para Andros La Serna, firma que refleja la capacidad de la industria alimentaria cántabra para crecer y competir en mercados globales sin perder su vínculo con el territorio.
Por su parte, el galardón al Producto Ecológico ha recaído en Campoberry, en Güemes, por su compromiso con una producción sostenible y respetuosa con el entorno.
El premio a la trayectoria en el sector agroalimentario ha sido otorgado a REGMA, una marca profundamente vinculada a la historia y la memoria gastronómica de Cantabria, mientras que el reconocimiento a la Restauración ha distinguido a David Pérez, del restaurante El Ronquillo, en Ramales de la Victoria, por su defensa del producto local y de la cocina tradicional.
Finalmente, el premio extraordinario de la organización y del jurado ha sido concedido a Enrique Carmelo Brambilla Stuardo, expresidente y consejero del Grupo Consorcio, en reconocimiento a toda una vida dedicada al impulso de la industria conservera y a la proyección internacional de la anchoa cántabra.
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, que presidió el acto, subrayó el papel "estratégico" de la actividad agroalimentaria en Cantabria y ha destacado que el sector constituye "uno de los más importantes para nuestra economía, nuestro medio rural y nuestra identidad como comunidad".