Si estás pensando en dar el paso y renovar tu jardín antes de que llegue el calor intenso, te contamos cuáles son las ventajas de este material y, sobre todo, en qué debes fijarte para elegir el modelo perfecto.
¿Por qué el césped artificial es el mejor aliado de tu piscina?
Sustituir el pavimento tradicional o la hierba natural por fibras sintéticas de última generación aporta beneficios inmediatos:
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Máxima seguridad: Un buen modelo está diseñado para ser antideslizante, reduciendo drásticamente los accidentes y resbalones al salir del agua, algo fundamental si hay niños en casa.
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Adiós al barro y los charcos: Gracias a su alta capacidad de drenaje, el agua salpicada desaparece rápidamente, manteniendo la zona limpia. Además, al no haber tierra, el agua de la piscina se mantiene cristalina por mucho más tiempo.
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Resistencia total: Están fabricados para soportar la agresión constante del cloro, el salitre (en piscinas salinas) y la alta radiación de los rayos UV sin perder su color ni deteriorarse.
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Ahorro de agua y tiempo: Te olvidarás de regar, cortar, abonar y replantar. El mantenimiento se reduce a un cepillado ocasional y un manguerazo para refrescarlo.
La guía de espesores: ¿Cuál elegir para la zona de baño?
A la hora de comprar, uno de los factores más importantes es la altura o espesor de las fibras. No existe un césped universal; la elección dependerá del uso que vayas a darle a tu jardín:
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Modelos de 20 mm: Son la opción más funcional y económica. Al tener la fibra más corta, su capacidad de recuperación a la pisada es excelente y son muy fáciles de limpiar. Son ideales si tienes mascotas, si vas a colocar mucho mobiliario pesado encima o si es una zona de paso continuo. Sin embargo, sacrifican un poco de confort y mullido al tumbarse sobre ellos.
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Modelos de 30 mm y 35 mm: Son el “punto dulce” y los más recomendados para piscinas. Ofrecen el equilibrio perfecto entre un aspecto visual tremendamente realista (imitando a la perfección la hierba natural), gran suavidad para caminar descalzos y una excelente resiliencia (capacidad de las fibras para volver a su posición vertical tras pisarlas). Son perfectos para colocar la toalla y tomar el sol.
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Modelos de 40 mm (o superior): Entramos en la gama alta y el máximo confort. Son céspedes hiperrealistas, sumamente densos y con una pisada extra suave que da la sensación de estar caminando sobre algodón. Son ideales si buscas un jardín de lujo visualmente impecable y un tacto inmejorable, aunque al tener la fibra tan alta, requerirán que los cepilles con algo más de frecuencia en las zonas de mucho tránsito para mantenerlos erguidos.
Otros detalles clave antes de instalar
Además de la altura, cuando vayas a elegir tu césped para el perímetro de la piscina, asegúrate de comprobar la densidad de puntadas (a mayor densidad, más frondoso y suave) y la forma de la fibra (las fibras con forma de “C”, “U” o con nervio central recuperan mejor la verticalidad).
Por último, un aspecto técnico que marca verdaderamente la diferencia a largo plazo es el backing (la base donde van cosidas las fibras) y su capacidad de drenaje. En este sentido, apostar por especialistas es garantía de éxito.
Por ejemplo, todos los modelos de Mega Césped aseguran una evacuación de 60 litros de agua por metro cuadrado al minuto (60L/min/m2), una característica vital para las zonas de piscina que evita cualquier tipo de encharcamiento cuando los niños saltan o juegan en el agua, y también para las localizaciones con lluvias abundantes o persistentes.
Preparar tu jardín para el verano instalando césped artificial es una inversión en calidad de vida. Con la elección del espesor adecuado, tendrás garantizado un espacio espectacular, verde los 365 días del año y, sobre todo, listo para disfrutar sin preocupaciones.
(CN-07)