Hoy, en el aniversario de su nacimiento, Loro Parque recuerda y pone en valor una relación que trascendió lo personal para convertirse en un ejemplo de compromiso con la naturaleza, el desarrollo sostenible y la protección del patrimonio de Canarias.
El resultado fue un acuerdo que permitió preservar la mayor parte del parque, garantizando así su continuidad y desarrollo futuro. Este episodio no solo marcó un punto de inflexión en la historia de Loro Parque, sino que evidenció el poder de la sociedad civil y del compromiso cultural en la defensa del territorio.
Más allá de su papel como defensor, César Manrique influyó profundamente en la identidad conceptual y estética del parque. Como pionero del pensamiento ecológico en Canarias, defendía un modelo en el que el progreso debía integrarse armónicamente con el entorno natural.
El reconocimiento de Loro Parque hacia César Manrique se mantiene vigente. En sus instalaciones, una placa conmemorativa en el corazón del parque, recuerda su contribución a todos los visitantes.