Especializada en innovación tecnológica sanitaria—, no es un ejercicio de futurología optimista ni un catálogo de gadgets médicos. Es, ante todo, un diagnóstico realista de la situación actual y una hoja de ruta fundamentada en casos de uso concretos, incluidos 50 ejemplos de aplicación de inteligencia artificial en entornos hospitalarios.
Serrano-Pons, especialista en Medicina de Familia y fundador de empresas de salud digital como UniversalDoctor y UhDa Health, además de consultor para la Organización Mundial de la Salud, parte de una premisa incómoda: los hospitales tal como los conocemos están diseñados para un modelo que ya no funciona. Un modelo centrado en la actividad —donde se premia la cantidad de actos médicos— cuando debería orientarse hacia los resultados de salud significativos para los pacientes.
Nueve roles para una transformación sistémica
La propuesta central del libro articula nueve roles que los hospitales deberán adoptar para sobrevivir y ser relevantes en las próximas décadas. El primero y más disruptivo es el paso hacia la atención sanitaria basada en el valor, que abandona la lógica del pago por servicio para priorizar los resultados clínicos reales. Este cambio no es meramente contable: implica redefinir qué significa el éxito en medicina.
La descentralización hospitalaria constituye el segundo pilar. Frente a las hipercentralizaciones que colapsan urgencias y saturan servicios, el autor defiende el concepto de "hospital sin paredes" u "hospital líquido": estructuras flexibles que acercan la atención especializada a las comunidades, aliviando presión sobre grandes infraestructuras y adaptándose al envejecimiento poblacional. Esta visión cobra especial relevancia en territorios con dispersión geográfica o desigualdades de acceso.
Un tercer eje, frecuentemente olvidado en los debates sanitarios, es la colaboración efectiva entre hospitales y atención primaria. Serrano-Pons señala que esta integración requiere más que buenas intenciones: necesita interoperabilidad tecnológica real, redefinición de roles profesionales y herramientas compartidas de planificación. Los modelos de atención integrada permiten que profesionales de diferentes niveles trabajen conjuntamente, ofreciendo una atención más holística.
La prevención sobre el tratamiento emerge como cuarto rol estratégico. Incentivando hábitos saludables, chequeos regulares y educación en salud, los hospitales pueden reducir la incidencia de enfermedades crónicas que actualmente consumen la mayor parte de los recursos sanitarios. Un enfoque que, paradójicamente, implicaría menos hospitalizaciones —el verdadero éxito de un sistema sanitario.
Del paciente objeto al paciente agente
Quizás uno de los aspectos más revolucionarios del planteamiento sea la incorporación real del paciente en las decisiones médicas. No como consulta testimonial o marketing institucional, sino como agente activo del cambio. El libro dedica un capítulo completo a esta transformación necesaria, incluyendo ejemplos reales en España de cómo involucrar a los pacientes aumenta su satisfacción y conduce a mejores resultados de salud.
La equidad sanitaria, la transferencia tecnológica efectiva desde la investigación a la práctica clínica, y la reducción del impacto ambiental completan el catálogo de roles. Este último punto adquiere especial urgencia: los centros sanitarios son grandes consumidores de energía y generadores de residuos. Los llamados "hospitales verdes" no son una opción ética, sino una necesidad operativa que ya comienza a reflejarse en las licitaciones públicas.
El noveno rol aborda precisamente la tecnología, pero desde una perspectiva crítica. Serrano-Pons advierte que las estrategias de implementación tecnológica en hospitales carecen, en la mayoría de casos, de una hoja de ruta sistemática. El legado de sistemas obsoletos y la falta de inversión coherente impiden desarrollar planes estratégicos. Los hospitales del futuro, sostiene, deberán adoptar prácticas rigurosas de escaneo y evaluación tecnológica antes de incorporar cualquier innovación.
Más allá del Silicon Valley sanitario
La obra incluye experiencias tecnológicas de pacientes y sanitarios en hospitales de los cinco continentes, evidenciando que la transformación digital no es homogénea ni universal. Las desigualdades locales, regionales y globales condicionan qué innovaciones son viables y cuáles responden a necesidades reales frente a modas tecnológicas.
Santiago de Torres, director de la colección y presidente de Atrys Health, subraya en el prefacio que el libro "invita a imaginar hospitales más descentralizados, digitales y sostenibles, pero también más empáticos, comunitarios y personalizados". Por su parte, el Dr. César Morcillo Serra, director médico de Sanitas y Bupa Europe & LatinAmerica, destaca el equilibrio entre "rigor e imaginación, crítica y esperanza" que caracteriza el texto.
La obra aborda también cuestiones incómodas: las limitaciones presupuestarias, el burnout del personal sanitario, la resistencia antimicrobiana, la pobre colaboración interhospitalaria y la subestimación del rol del paciente. Para cada desafío, propone estrategias e innovaciones concretas, huyendo del voluntarismo y anclándose en experiencias documentadas.
Una partida de ajedrez particular
En su visión final, Serrano-Pons sostiene que cada hospital del futuro será "una partida de ajedrez particular", requiriendo estrategias adaptadas a su contexto específico. No existe una solución única ni universal. Lo que sí resulta transversal es la necesidad de nuevos indicadores para evaluar el valor real de estos centros, más allá de métricas industriales de productividad.
El libro propone, en definitiva, un hospital inteligente, sin paredes y sostenible. Pero sobre todo, un hospital que no pierda de vista su misión fundamental: cuidar de las personas. Como advierte el autor, no hay futuro tecnológico sin ética, ni avances sin inclusión. La transformación digital de la sanidad no es inevitable por sí misma; solo será valiosa si sirve para construir sistemas más equitativos, eficientes y humanos.
Conclusión
En tiempos donde la inteligencia artificial genera titulares diarios y las startups de salud digital prometen disrupciones radicales, "Hacia el futuro de los hospitales" ofrece algo más valioso que profecías: un marco conceptual sólido para navegar el cambio. La pregunta no es si los hospitales se transformarán —ya lo están haciendo—, sino si esa transformación estará guiada por valores claros o simplemente por la inercia tecnológica. Serrano-Pons apuesta por lo primero, consciente de que el verdadero desafío no es técnico sino cultural: requiere replantear qué entendemos por salud, quién debe participar en las decisiones y qué papel deben jugar las instituciones sanitarias en el siglo XXI. La respuesta a estas preguntas determinará si los hospitales del futuro serán mejores que los del presente, o simplemente más digitales.