www.euromundoglobal.com

Ecoturismo en el Mato Grosso do Sul

Barca varada en el río Miranda
Ampliar
Barca varada en el río Miranda

  • por Susana Ávila

jueves 01 de octubre de 2026, 19:56h

01OCT26 – MADRID. En el corazón mismo de Brasil se encuentra el Mato Grosso, término que en portugués significa Matorral Espeso. Diferencia el Mato Grosso así, sin apellido, del Mato Grosso do Sul, que abarca el Gran Pantanal, el humedal más extenso del planeta que constituye un ecosistema con una amplia diversidad de flora y fauna.

Cría de anaconda
Ampliar
Cría de anaconda

Plantearse visitar el Gran Pantanal requiere mirar en serio el calendario, porque desde octubre hasta marzo se encuentra inundado en un 80 %. Cierto que también es un espectáculo grandioso, pero otro espectáculo. Nuestra intención, era sumergirnos en la diversidad de especies que se ven durante el último mes de la estación seca, cuando es más fácil avistar animales que se acercan a los remansos que quedan de agua esperando las próximas lluvias para llenarse de inmediato. Pero hay que reconocer que en el fondo de nuestro corazoncito se aspiraba a ver un jaguar.

Cuando en el siglo XVI, los exploradores, Domingo Martínez de Itala y Álvaro Núñez Cabeza de Vaca comenzaron a explorarlo posiblemente les pareció un lago inmenso ya que una gran confluencia de ríos anegaba el paisaje. El historiador Antonio Herrera, a comienzos del siglo XVII lo describe así:

«...es una laguna grande, que llaman de los Xarayes, poco menos de 300 leguas del Río de la Plata, donde entran muchos ríos, que vienen de las vertientes de los Andes, y deben de ser los ríos que salen de las Provincias de los Charcas y Cuzco, que van para el Norte, por donde entra otro brazo caudaloso en la dicha Laguna, que ha dado ocasión de pensar, que este río se comunica con el de San Juan de las Amazonas: y otros dicen, que sale a la Laguna del Dorado, que es quince jornadas de la de los Xarayes, aunque hay opiniones que no hay Dorado.» [Antonio de Herrera (1601-1615), 1991, tomo I: 214]

Teniendo en cuenta que este señor nunca estuvo por aquellos parajes, sus escritos dieron lugar a un sinfín de leyendas sobre un territorio habitado por la tribu de los xarayes, junto con otras etnias, poseedores de gran cantidad de plata y de oro. Lo de la plata y el oro pirraba a la corona española del momento (y también de otros momentos) y cuando se repartió el mundo con los portugueses, ellos se quedaron con el occidente que suponían cargado de estos metales, despreciando el sector oriental, rico en especias que a la larga fueron más jugosas.

Los jesuitas que acompañaron a la expedición fueron documentando algunos de los pueblos que encontraron. Estos conquistadores siguieron avanzando hacia el sur rumbo hacia Paraguay, donde Núñez Cabeza de Vaca había sido nombrado gobernador de Asunción, tras sus éxitos en la Florida, y a su vez nombró a Martínez de Irala como su maestre de campo.

Al dejar atrás los territorios conquistados no pudieron impedir incursiones de los mamelucos y bandeirantes luso-brasileños y cuando quisieron darse cuenta habían absorbido la región. Por eso, ya en el siglo XVIII, gran parte del Mato Grosso pertenecía a Portugal pese a encontrarse más allá de los límites impuestos por el Tratado de Tordesillas del 7 de junio de 1494. Con todo, la región que denominamos Gran Pantanal se encuentra en su mayor parte en territorio brasileño, pero también se extiende por el departamento de Santa Cruz en Bolivia y el de Alto Paraguay en Paraguay.

En el siglo XIX ya se sabía que lo de la Laguna de los Xarayes era un mito producido al desbordarse el río Paraguay y sus afluentes que, en virtud de la orografía del terreno, se formaba un encharcamiento, en el cual no había nada reseñable de plata ni de oro.

El ecosistema del Pantanal

Esta llanura aluvial está apoyada en una depresión de la corteza terrestre formada por el mismo proceso que dio origen a la cordillera andina y a ella afluyen varios ríos, que conjuntamente componen un enorme delta interno en el que vuelcan sus sedimentos. Al río principal que es el Paraguay hay que añadir sus tributarios como son São Lourenço, Paraná, Cuiaba, Taquari, Miranda, Negro y Aquidauana, que sumado a su pluviosidad media anual de entre 1000 y 1400 mm, lo convierte en el humedal más grande del planeta.

Durante la estación húmeda, el nivel de agua sube hasta tres metros y el Pantanal se anega, dando lugar a un sistema en el que predomina la flora acuática, que alcanza aquí una expresión sin igual en ningún otro lugar del mundo. Entre las áreas de llanuras estacionalmente inundadas o secas, también hay zonas pantanosas y muy particularmente humedales permanentes que se encuentran mezclados con grandes áreas de varios tipos de bosque en las tierras más altas.

Esta área ambiental espectacular es mucho más que el hogar de miles especies de flora y fauna; tiene también funciones esenciales para la salud del sistema acuático. Una de sus funciones es purificar el Río Paraguay de los metales pesados que llegan de la industria minera y otra función es servir como una esponja para mitigar el efecto de las inundaciones durante las lluvias estacionales resultando así un gran regulador de los caudales.

Hoy conocemos un Mato Grosso y un Mato Grosso do Sul a causa de las ideas separatistas que anidaron en la región a principios del siglo XX y que condujeron el 11 de octubre de 1977 a la constitución de dos estados dentro de la República Federativa de Brasil, el Mato Grosso, con capital en Cuiabá, y el Mato Grosso do Sul, con capital en Campo Grande.

Nosotros planteamos nuestra visita por Campo Grande donde la primera introducción a este espectacular ecosistema nos lo brinda el Bioparque Pantanal, un enorme acuario de agua dulce que nos hace un recorrido por las distintas especies que viven y se reproducen en un hábitat lo más natural posible.

El complejo, de 19.000 m2, contiene un edificio emblemático, diseñado por Ruy Ohtake que representa un pez enorme y llevó once años su construcción. Entramos por la zona de la cabeza y la cola es un enorme auditorio en el que se desarrollan un sinfín de actividades relacionadas con el ecosistema. En el espacio del cuerpo se acumulan tanques de agua con las distintas especies que habitan los ríos de aguas cristalinas que constituyen el Pantanal. La institución actúa también como centro de investigación de las especies.

Facenda Pantanal Experiência

Continuamos haciendo una visita a la Facenda San Francisco, situada a orillas del río Miranda, que anuncian una gran variedad de fauna y flora, Nosotros nos limitamos a hacer un safari nocturno en el que tuvimos la oportunidad de ver, entre otros animales, una pareja de ocelotes y un jaguar nadando entre los cañaverales. Lo cual nos produjo esa sensación agridulce de que verle lo vimos, pero fotografiarle no pudimos hacerlo a la luz de la linterna que manejaba el guía con gran destreza, pero que no podía evitar los matorrales que se interponían en el avistamiento. Pero, qué duda cabe, fue un momento emocionante.

Pero en realidad, la primera estadía de nuestro periplo fue en la Facenda Pantanal Experiência donde pasamos dos días conociendo la vida de la región. La granja donde se encuentra era una antigua fábrica de cerámica, en la que los hornos y estructuras de la antigua Cerámica Santa Cecilia fueron restaurados y hoy albergan espacios gastronómicos y de ocio, así como el museo de Agachi. El alojamiento en lodges, correcto pero sin pretensiones, imbuye al visitante en la vida local, con decoraciones en madera que conecta directamente con la naturaleza.

Varias son las propuestas de esta granja: hacer un safari terrestre, tanto diurno como nocturno, dar un paseo en lancha, cabalgar junto al ganado, cuando el sonido del cuerno, los pájaros y los pasos del ganado son lo único que envuelve el ambiente. También caminar por los bosques y campos estimulando los cinco sentidos, descubriendo nuevos sabores, aromas, texturas, paisajes y sonidos.

La visita al museo de Agachi aporta mucho conocimiento sobre la región, su historia y recuerdos a través de objetos, utensilios e imágenes. Se encuentra dentro de un edificio centenario, junto al enorme comedor y sala de estar, que produjo muchos materiales en el apogeo de la era cerámica; convirtiéndose en el centro cerámico del estado.

Hacer un recorrido a caballo por los bosques circundantes es algo de lo que no se puede prescindir, y realizar un safari terrestre es fundamental.

Pantanal Jungle Lodge

La siguiente etapa nos lleva cerca de Corumba, hasta el Pantanal Jungle Lodge, situado en una zona especialmente boscosa, a orillas del río Miranda. Las construcciones, principalmente hechas de madera sobre palafitos que la protegerán de las subidas de nivel estacionales. Nuestro guía, Emerson, responde amablemente a todas las preguntas que nos vienen a la mente:

P.- ¿Qué representa el Pantanal?

R.- Es un zoológico natural. Para verlos hace falta calma, paciencia y también suerte. Hay que recorrerlo tranquilo, a la espera de ver que ofrece la naturaleza.

P.- Cuando pasamos por la Facenda San Francisco nos dijeron que los jaguares solo se veían allí y en otra cercana.

R.- No. Se ven en más sitios. Hace cinco días llevé a un grupo y vimos jaguares cruzando el río. Es más fácil verlos haciendo un safari en barco que uno por tierra. Los safaris terrestres son mejor para ver otros animales, como el tapir, el oso hormiguero, las capibaras… bueno, de estas hay muchas y se ven por todos lados.

El día estaba lluvioso, a pesar no haber alcanzado todavía el mes de octubre. Es más difícil ver animales con lluvia.

R.- Sí, es más difícil porque los animales también se protegen. Incluso los yacaré, nuestros caimanes, que hay muchos, cuando llueve se sumergen en las profundidades del río y ya no se les ve hasta que vuelve a salir el sol.

P.- ¿Cuándo tiempo lleva siendo guía turístico?

R.- Treinta y dos años. He crecido aquí, con caballos, con el ganado… solamente fui a la escuela tres años y volví. Siempre he vivido aquí haciendo de guía.

P.- ¿Ha cambiado mucho en estos treinta y dos años?

R.- Pue sí, mucho. Ya entonces venían turistas de todas partes del mundo, pero en menor número. No había tantas plazas hoteleras como ahora.

P.- ¿En la época de lluvias, también viene mucho turismo?

R.- Sí, sí, vienen durante tos el año. Van a ver un paisaje distinto, pero no dejan de venir.

P.- Pero ¿no hemos quedado que cuando llueve es más difícil ver a los animales?

R.- A ver, con agua es más difícil ver animales. Hay que buscar los lugares oportunos. Tienen un comportamiento estacional y hay que conocerlo.

Y para eso existen guías como usted, gracias Emerson.

Pousada Pequi

La última etapa culmina en la Pousada Pequi, situada en la Facenda Piqui de casi 3000 hectáreas de extensión. Un lugar que se puede definir con una palabra: ENCANTO. Está ubicada en un edificio centenario en la zona rural de Aquidauana y representa la esencia misma del Pantanal; para muchos es la Puerta del Pantanal.

Nada más llegar, a la caída de la tarde, un alboroto de guacamayos azules y azulamarillos nos recibe entusiasmado. Animales que viven en toral libertad y han tomado los jardines de la pousada a su discreción, pero también los tucanes con su vistoso pico también circulan por allí.

Como en todo racho del Pantanal el ganado vacuno representa un capítulo muy importante y ver, por las mañanas a los vaqueros conducir la manada y enlazar la cabeza que le ha tocado en suerte es todo un espectáculo.

También vimos a una vaca triste. Se preguntarán que qué le ha pasado a la vaca para estar triste. Pues muy sencillo, había dado a luz un ternerillo blanco, pero muerto, que yacía a sus pies y los buitres se agolpaban a su alrededor esperando su momento. Así es la vida.

Allí nos contaron que la mayoría de los jaguares se concentran en Porto Jofre, al oeste del Mato Grosso –el que queda más al norte, aunque no se dé su orientación en el nombre– porque hace muchos años, como diez generaciones atrás de los actuales jaguares, un empresario americano se dedicó a darles clandestinamente de comer y así les fue agrupando en una isla a la que llevaba gran cantidad de turistas americanos que le proporcionaron una considerable fortuna. Una vez descubierto por las autoridades, desmantelaron la atalaya de avistamientos y le sancionaron con una multa, pero los campesinos de los alrededores siguieron alimentándoles disimuladamente para no perder la riqueza que suponía el atractivo para la región.

La Pousada Pequi ofrece todo tipo de actividades para sumergirse en la vida del Pantanal, con safaris terrestres y fluviales, paseos a caballo, avistamientos nocturnos, caminatas, pesca de pirañas, de las que, por cierto, sale una sopa muy sabrosa. Y, sobre todo, el placer es estar en un lugar único.

Al igual que la otra gran zona tropical sudamericana, la Amazonía, el Gran Pantanal afronta su futuro con la responsabilidad de mantener el equilibrio entre el ambiente natural y las necesidades de la población humana (léase, turistas) que aumenta cada año.

 

 

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios
Portada | Hemeroteca | Índice temático | Sitemap News | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
EURO MUNDO GLOBAL
C/ Piedras Vivas, 1 Bajo, 28692.Villafranca del Castillo, Madrid - España :: Tlf. 91 815 46 69 Contacto
EMGCibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.EditMaker 7.8