Dicen de Natal que después de la Antártida es el lugar que posee la atmósfera más limpia del mundo y puedo afirmar que esto es cierto porque estando allí experimenté un bienestar físico y psíquico como en ningún otro sitio. Volví a sentir la misma sensación de cuando fui niña que no sentía mi cuerpo porque todo en mi era liviano, sin cuerpo específico. Pues esa misma sensación se siente en Natal. De hecho, a Natal viajan miles de personas del país para disfrutar de su maravilloso clima. Al parecer no hay depresiones, no hay infartos, no hay apenas cánceres. Y esto, por sí mismo, ya es garantía de que Natal posee un clima completamente saludable.
Natal presume de ser el estado más liberal de Brasil y el primero en abolir la esclavitud, que lo hizo diez años antes que el resto del país.
A principios del siglo XIX era una pequeña villa dividida en dos áreas: CIUDAD BAJA, donde se concentraba el comercio y CIUDAD ALTA donde estaban las iglesias y los demás edificios; pero no sería hasta 1922 cuando comienza a modernizarse y tras la segunda Guerra Mundial, con la exportación que se inició de sal y petróleo adquirió una importante economía, aunque el turismo en la actualidad es la principal fuente de riqueza ya que Natal es destino favorito de los propios brasileños como lo es también de otros muchos países que buscan un buen clima, deportes, tranquilidad y diversión. El turismo es lo que le ha dado el verdadero empuje a Natal.
Cuenta con una población de cerca de un millón de habitantes y algo más de dos millones el total del estado.
Natal está rodeado de playas y dunas que se unen las unas a las otras y esta circunstancia hizo que la gente se sintiera atraída por el lugar lo que dio origen al boom del turismo. Precisamente, en 1980 se construye la VIA COSTEIRA, que es una gran avenida que circunda toda la ciudad entre las dunas y las playas y ahí fue donde se construyeron los principales hoteles y restaurantes, pero siempre respetando la zona protegida como patrimonio natural. Hay que tener en cuenta que los principales recursos turísticos son esa cadena de dunas y playas de las que hablamos y que rodean toda la ciudad. Este lugar es el segundo parque urbano de Brasil. Precisamente se creó el Parque de las Dunas para preservar lo que ofrece la naturaleza con tanta generosidad.
DEPORTES
Uno de los atractivos es recorrer estas dunas en bugui a una velocidad de vértigo subiendo y bajando entre las montañas de dunas mientras se divisa un espectacular paisaje de mar y vegetación. Tuvimos la oportunidad de subir a uno de estos vehículos conducido por un intrépido y bizarro joven, tan acostumbrado a hacer estos recorridos, que se permitía bajar del bugui en marcha, correr unos cuantos metros por la arena de las dunas y volver a subir al vehículo para hacerse con el volante. Nuestra adrenalina disparada.
Otras buenas opciones son los diferentes deportes náuticos, excursiones por el mar para ir viendo las playas, bucear, hacer surf o probar tirolinas, incluso paseos en camellos. Y todo en medio de una temperatura espectacular con una permanente brisa marina.
En Natal también hay tiempo para recorrer sus lugares históricos como EL FUERTE DE LOS REYES MAGOS, que está enclavado en la misma playa. Es una construcción portuguesa en forma de estrella, exactamente idéntica a una población del norte de Portugal llamada Almeida, una ciudad rodeada de una gran muralla fortificada en forma de estrella. Hay muy pocas edificaciones en el mundo con esta forma y el de Natal es uno de ellos.
Este fuerte lo construyeron los portugueses el día de Reyes, un 6 de enero, lo que dio lugar a su nombre. Está situado en la desembocadura del río Potengi, lugar estratégico en el siglo XVII que ofrecía una amplia visión para evitar las invasiones de piratas para robar el pau-brasil, un árbol muy apreciado en Brasil y considerado uno de sus símbolos. Su procedencia es de Asia. De su corteza se obtenía un líquido rojo que se utilizaba para tintar tanto telas como maderas. Lo llamaban oro líquido.
Además de Natal, también hay otras deslumbrantes playas semisalvajes como Pipa, Maracajaú, Genipabú, Pirangi y Ponta Negra. Precisamente, Ponta Negra es una de las playas más populares. Es de una gran belleza.
Y, porque estamos en Brasil, no podemos prescindir de su CARNATAL, que se celebra en noviembre. Difiere en algo de los carnavales de Río y se baila, sobre todo la capoeira, más que la samba, una mezcla de danza, de artes marciales y deporte. Este baile apareció entre los esclavos traídos de África en el siglo XVI para defenderse de sus amos cuando los maltrataban pues con sus movimientos de brazos y piernas se defendían. Les servían de armas.
CURIOSIDADES:
Natal es el segundo mayor productor de petróleo en Brasil y exporta gran cantidad de cartílago de tiburón a Japón.
Tiene solamente 170 kilómetros cuadrados.
El futbol es el deporte favorito de niños y mayores.