Correa llegó a Chile el viernes por la tarde y junto a Piñera viajó en el avión presidencial chileno hasta Punta Arenas, 3.200 kilómetros al sur de esta capital. Temprano el sábado debían emprender en un avión de transporte Hercules C130 el viaje de tres horas hasta una base chilena en la isla Rey Jorge.
Pero la lluvia, nieve y fuertes vientos obligaron a la suspensión del vuelo en las primeras horas de la mañana hasta que las condiciones meteorológicas mejoraran.
Correa sería el primer mandatario de su país en visitar la Antártica y la base Pedro Vicente Maldonado de su país.
A la espera de la mejora en las condiciones en la isla Rey Jorge, donde debían llegar ambos mandatarios, Piñera invitó a su colega a recorrer en un catamarán los canales australes y ventisqueros próximos a la ciudad de Puerto Natales.
Durante su permanencia en la zona austral Correa y Piñera firmaron un acuerdo de cooperación en materias científicas relacionadas con la Antártica.
El mandatario chileno ha aprovechado la visita de su par ecuatoriano para conversar sobre el diferendo fronterizo marítimo con Perú y lograr que Ecuador inscriba en Naciones Unidas su nueva carta náutica basada en los tratados marítimos de 1952 y 1954, desconocidos por Perú en su reclamación contra Chile por los límites ante la Corte Internacional de Justicia.
Pero el presidente ecuatoriano desde su llegada ha declinado comprometerse con una fecha para la inscripción, si bien ratificó la vigencia de los dos tratados, considerados por Perú sólo como convenios marítimos.
Mientras, Correa afirmó el sábado que la oposición ``puede hacer lo que le dé la gana'', frente a un anuncio de algunos asambleístas de pedir que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) investigue los hechos del pasado 30 de septiembre, durante un motín de policías.
La oposición busca que la ONU investigue eventuales violaciones a los derechos humanos durante la asonada, que Correa ha considerado un intento de golpe de Estado y de asesinarlo.