OPINIÓN:
INMIGRANTES: Cómo nos cambia la vida
Del Contrato de Inmigración a la Cacería Indiscriminada
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:21h
Está claro que la vida cambia de manera continua y que no se detiene por nada ni por nadie. ¿Quien hubiera pensado hace menos de un año –poco antes de las elecciones generales- que los inmigrantes, defendidos a capa y espada por el gobierno de entonces (PSOE) ante la arremetida xenófoba y racista del Partido Popular, (cómo afirmaban los responsables del PSOE) serían hoy mismo, objeto de impensables medidas de acoso y represión?
Todos los inmigrantes recuerdan como el propio presidente Rodríguez Zapatero entusiastamente secundado por su vicepresidenta Fernández de la Vega no perdían oportunidad para “agradecer” a los inmigrantes el aporte hecho a la economía, la cultura y la convivencia plural de este país. La calidad de “nuevos ciudadanos” -como se les llamaba entonces- se ponía de relieve en cada oportunidad como contrapunto, a la cruzada racista y xenófoba que según ellos, desplegaba de manera inmisericorde el partido popular. Baste recordar que por aquellos días, el señor Rajoy propugnaba y blandía con un entusiasmo casi religioso, aquel “contrato de inmigración” mediante el cual, se podría controlar y manejar mejor la ola invasora de extranjeros.
Hoy mismo y en un sorprendente cambio de estrategia (que no otra cosa), es el partido popular el que acusa al gobierno de no tener una política de inmigración y en eso, sí tiene razón el PP, puesto que el gobierno realmente no la tiene y le recrimina dar bandazos con medidas erráticas que no conducen a ninguna parte.
El estupor se apoderó de los inmigrantes -que se sentían respaldados por el gobierno del PSOE- cuando una vez pasadas las elecciones, la actitud de las autoridades cambió de manera radical y comenzaron a escucharse las primeras medidas que el gobierno socialista surgido de las pasadas elecciones, daba a conocer para controlar la inmigración.
De todas la medidas anunciadas por el gobierno (limitación de contratación de trabajadores en origen, limitación al derecho de reagrupación familiar, ampliación de plazos de internamiento en los CIES) sin duda la menos exitosa y para la cual hubo un inusitado despliegue publicitario, fue el mal llamado Plan de Retorno Voluntario que ha fracasado de manera estrepitosa puesto que fue concebida con seguridad, por técnicos de escritorio que probablemente para su elaboración, no cambiaron ni una palabra con interlocutores relacionados con la inmigración y, mucho menos, han conocido de cerca la verdadera problemática de los inmigrantes.
Hasta hoy mismo, parecía que el Plan de Retorno Voluntario era el más absurdo de los engendros creados para deshacerse de los inmigrantes pero claro, aun no conocíamos el instructivo referido a la obligación por parte de la policía para capturar (que no detener) a un cupo determinado de inmigrantes por cada unidad policial de barrio.
¿Quién en su sano juicio y siendo estrictamente objetivos y coherentes podría creer las afirmaciones del ministro Rubalcaba diciendo que el citado instructivo se refiere a la búsqueda y captura de inmigrantes relacionados con hechos delictuales? Obviamente, nadie que use mínimamente la cabeza.
Cuesta creer que hace unos meses, los inmigrantes eran objeto de consideraciones y reconocimientos de todo tipo y que hoy mismo, se les considere poco menos que responsables de todos los males que afectan al país inmerso en un colapso económico global, que podría ser la indeseada antesala de una fractura social de mayores repercusiones.