Durante el encuentro, la conferenciante hizo una breve exposición de sus comienzos como escritora y de sus orígenes familiares en la Mancha, así como de su vocación literaria, para, a continuación, exponer una visión profundamente romántica de la pareja. Sin embargo, la realidad histórica demuestra que el poeta estuvo lejos de ser un compañero sólido y equilibrado, ya que detrás del mito del amor idealizado existieron profundas contradicciones que marcaron la vida de ambos.
La ponencia de Marisa Díaz Pines retrató la unión como una entrega mutua y absoluta, destacando cómo Zenobia inspiró obras cumbre como Diario de un poeta recién casado.
Sin embargo, Juan Ramón padecía constantes crisis depresivas, hipocondría y un carácter extremadamente inestable que volcaba sobre su esposa. Ésta era una mujer políglota, empresaria y pionera feminista, sacrificó su propia carrera intelectual para convertirse en la enfermera, traductora y gestora del poeta.
Los propios diarios de Zenobia revelan que el amor convivía con el agotamiento físico y mental derivado de sostener a un hombre incapaz de lidiar con el día a día.
La velada en casa de Adriana Zapisek reabrió así un debate fascinante sobre los límites del sacrificio en las parejas del siglo XX.
Entre los asistentes, Julia Sáez Angulo, que dirigió y presentó el acto, Dolores Tomás, presidenta de la Fundación Surikov, la prestigiosa psicóloga Mercedes Puchol, Giovanna de Calderon, presidenta de MDE, así como la pintora Mercedes Ballesteros Rodríguez y otros muchos, todos ellos relacionados con el mundo de las artes y de la cultura.
Al finalizar el acto los asistentes fueron obsequiados por la anfitriona, Adriana ZAPISEK con una copa, momento propicio para el intercambio de opiniones y seguir departiendo sobre el contenido de la conferencia y las diferentes conclusiones extraídas de la misma.