Pero volviendo al tema, en momentos tristes o crepusculares de mi propia vida y sobre todo ahora, de forma tan natural debido a mi edad, y cuando sufro de esos estados del alma, echo la vista atrás y veo que mi vida ha sido fecunda. Se ha apoyado en dos colosales columnas graníticas que son: La primera el hecho de que haya sido miembro del Estado bajo la forma de funcionario del cuerpo técnico, el más elevado, y eso me ha dado estabilidad y tener asegurada la comida y el el techo bajo el que habito. Y en segundo lugar la creatividad, bajo la forma de las obras de teatro, las novelas y los artículos que he pergeñado a lo lago de mi vida, que se han estrenado en los teatros y cuyos textos queda ahí para siempre.
También, en tercer lugar sino en el primero, mi hija tan querida, hija de la raza humana que dejo para la posteridad.
Y eso, amigos, es lo que quiero expresar como manifestación de la esperanza que deseo acrecentar para tener una salida airosa en los momentos crepusculares que siempre me han embargado y ahora con mayor razón.