Miguel Mirones intervino en la sesión “Lo público y lo privado en el termalismo” reivindicando que se tenga en cuenta la opinión de la patronal de los balnearios a la hora de promulgar leyes que decidan incluir el termalismo en el catálogo de servicios de la Seguridad Social. También hizo referencia a la necesidad de diferenciar los distintos establecimientos que ofrecen servicios relacionados con el bienestar entre los que utilizan agua termal y los que no, ya que la legislación y cumplimientos que se le exigen a un balneario son mucho más estrictos que al del resto de establecimientos que prestan servicios de bienestar relacionados con el agua.
La vieja máxima que tantos años lleva escuchándose en Termatalia de “la diferencia está en el agua” sigue vigente. Mirones recordó que “un balneario es mucho más que un alojamiento: es una empresa tractora, foco de empleo, elemento de dinamización socioeconómica y un aliado para preservar población, servicios y actividad. Su capacidad para integrar salud, ocio, naturaleza, cultura y desarrollo local convierte al termalismo en una de las propuestas turísticas con mayor potencial”.
Por su parte, Fernando Fraile, abordó las “Certificaciones de Calidad y Sostenibilidad: Sí, pero con rigor” en la sesión “Calidad y buenas prácticas”, resaltando que cada vez son más los turistas que eligen recursos turísticos que apuesten por la sostenibilidad. “La Unión Europea ha publicado una orden en la que pide a los 27 países que legislen para evitar la publicidad engañosa en cuanto a sellos de sostenibilidad.
“La marca “S” del ICTES cumple todos los requisitos de la orden europea, porque certifica contra norma pública y con auditoría independiente de tercera parte”, señaló, mientras dijo “Sí a la certificación de sostenibilidad, pero con rigor como es el caso de “S” de Sostenibilidad Turística”.
Andrés Alonso participó en la Cata de Aguas y en varias de las tertulias y ruedas de prensa que se celebraron en esta edición de Termatalia, que alcanzó su 24 edición.