Según el profesor Luis de Benito, historiador, investigador y director de la Cátedra de la sidra de la Universidad de Oviedo, se tienen pruebas de las fermentaciones en el Acta de Fundación del Monasterio de san Vicente (Oviedo), a partir del s. VIII, en el que ya se regulan y mencionan los pomares (manzaneros).
También hizo mención de la nula o escasa documentación acerca de los albores esta bebida milenaria. de lo que sí tenemos pruebas fehacientes es de la tradicción de su consumo hasta nuestros días y, lo más esperanzador es que se conserva entre la juventud.
Lo que más me sorprendió y es la facilidad de socialización en los pueblos, cuando alguien hace un espiche(retirar el pequeño tapón de madera o se abre la válvula), celebración tradicional en los llagares(lugar donde se elabora la sidra), en la que se degusta directamente del tonel a los vasos típicos, sale con la suficiente fuerza como para romper en el vaso y oxigenar el carbónico (origen del escanciado) y se acompaña de la comida típica del lugar: tortos con picadillo, bollos preñaos, empanada, chorizo a la sidra, quesos ...
Diferencia entre ESPICHAR (se extrae directamente del tonel al vaso). y ESCANCIAR (elevar la botella sobre la cabeza para que la sidra golpee sobre el lateral del vaso y genere la espuma.
Lo hemos podido comprobar muy recientemente durante la celebración del Congreso Nacional de Prensa, organizado por la FEPET (Federación Española de Periodistas y Escritores del Turismo), invitados por la Conserjería de Turismo del Principado y excelentemente recibidos y acompañados por Cristina A. Solis, coordinadora de área del Turismo y la Cultura del Principado
Sólo hay que pasear por las ciudades para comprobar cómo los jóvenes llenaban las sidrerías, disfrutándola y acompañándola con los deliciosos platos de la tierra. Son costumbres vividas y heredadas de las familias, en las que nunca ha faltado la sidra para
consumo propio y recibir a los amigos. El grupo de profesionales, hemos sido agasajados, acompañados y recibidos en las visitas realizadas a grandes llagares mundialmente conocidos y reconocidos, pequeños llagares en los que elaboran sidras clásicas y renovadas con el mismo mimo que lo hicieron sus generaciones anteriores, fincas
ganaderas en las que cada animal (vacas) tiene y se reconoce con nombre propio.
Además, son productoras artesanas de diversos tipos quesos asturianos y productos lácteos de gran calidad distribuidos a nivel nacional, etc.
Las comidas, armonizadas con sidra en la mayoría de las ocasiones, un lujazo, en restaurantes de alta calidad y vanguardia con 3* Michelin, tradicionales, sidrerías (chigres), asadores, populares, abanico de posibilidades de la amplia oferta que se nos ofrece.
El disfrute gastronómico ha sido una parte muy importante del periplo por este Paraíso Natural, todo gracias y haciendo gala de la calidad de sus productos de mar y montaña.
La orografía del Principado es muy abrupta tanto en las cumbres como en su litoral.
Grandes pastos en los prados y cumbres de la cordillera Cantábrica, en los que el ganado pace en libertad y sus razas autóctonas (Asturiana de los Valles y asturiana de la Montaña) dan lugar a una carne de excepcional calidad, merecedora de la IGP (Indicación Geográfica Protegida) Ternera Asturiana. Los productos de la mar merecen una mención extraordinaria, desde el pixin (rape) emblema de la costa asturiana, merluza, bonito del norte; sin olvidar el virrey (palometa roja), verdel (caballa) y bocarte (anchoa).
Qué decir de los excelentes mariscos, que encontramos y degustamos desde los chigres hasta los grandes restaurantes de la innumerable Ruta Gastronómica Asturiana: percebes, centollo, bogavante, nécoras a los deliciosos y humildes bígaros, oricios, lapas...
Con todos estos productos se elaboran los conocidos y apreciadosdos guisos: desde la fabada con compango, de matanza, con lacón, con perdiz, etc. Hasta las marineras con almejas, rape y almejas, bacalao, calamares, cocochas y merluza, etc.
Por todo ellos agradecemos a la Consejería de Turismo del Principado y a Cristina, nuestra experta cicerone que en todo momento nos ha acompañado a los lugares de hospedaje de mayor interés, lugares turísticos, culturales, de Naturaleza...
A FEPET, por haber propiciado este delicioso viaje, a la presidenta Dña. Carmen Garrido y a su fiel y diligente ayudante y secretaria por vuestro interés y perseverancia, se le agradecemos y reconocemos.
Volvemos henchidos de gratitud por todo lo que Asturias nos ha ofrecido.
ASTURIES, QUÉ GUAPA YES!!!