www.euromundoglobal.com

La Cueva del Lobo”

Groenlandia, turismo en el borde del hielo
Ampliar

Groenlandia, turismo en el borde del hielo

Por Ignacio Vasallo
domingo 18 de enero de 2026, 23:49h

18ENE26 – MADRID.- Las pretensiones de Trump de hacerse con la gran isla ártica han provocado en los medios internacionales todo tipo de especulaciones sobre su valor no solo geoestratégico sino tambien sobre las supuestas riquezas minerales no explotadas que subyacerían bajo la capa de hielo cada día más fácil de penetrar debido al cambio climático. También en sus aguas territoriales hay una importante riqueza pesquera.

Menos conocida aun es como destino turístico. Estuve de visita hace unos diez años y puedo asegurar que es uno de los lugares más bellos que he conocido. Una belleza original , natural, que incita al recogimiento y a la contemplación.

Groenlandia se ha convertido en los últimos años en un destino turístico emergente cada vez más visible. Las distancias, el clima y la falta de infraestructuras limitan el número de visitantes y definen un modelo de turismo basado en la naturaleza y la experiencia.

El acceso internacional se realiza principalmente desde Dinamarca. Hay vuelos regulares desde Copenhague a Nuuk, la capital, con una duración aproximada de cuatro horas y media. A partir de ahí, moverse por la isla es más complejo. Groenlandia no tiene carreteras que conecten ciudades. El transporte interno se hace en avión, helicóptero o barco, y el número de aeropuertos es reducido. Esta realidad explica por qué la actividad turística se concentra en zonas muy concretas.

La mayor parte del turismo se localiza en la costa oeste, donde están los principales núcleos urbanos y los paisajes más accesibles. En esta zona se encuentran las grandes bahías donde nacen los icebergs, que se desprenden de los glaciares y se desplazan lentamente hacia el mar . El ejemplo más conocido es la bahía de Ilulissat, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, uno de los principales atractivos del país.

En los últimos años ha aumentado de forma clara el número de cruceros, sobre todo en esa costa occidental. Realizan escalas en localidades como Ilulissat, Sisimiut o Nuuk. Este crecimiento ha impulsado la economía local, pero también ha abierto un debate sobre los límites del turismo y su impacto en un entorno muy frágil.

Además de la observación de icebergs, Groenlandia ofrece otras actividades turísticas. En verano son habituales el senderismo, las rutas por fiordos, el avistamiento de ballenas y el kayak, una práctica tradicional inuit. En invierno, el interés se desplaza hacia las auroras boreales, los trineos tirados por perros, las excursiones en motonieve y la pesca sobre hielo.

Una de las experiencias más demandadas es el contacto directo con el hielo. Es posible realizar excursiones sobre glaciares y sobre la superficie helada, pero siempre en zonas controladas y con guías especializados. El hielo es rugoso, con grietas profundas y relieves cambiantes. Por razones de seguridad, estas caminatas son de corta duración y se realizan cerca de la costa o con acceso en helicóptero a puntos concretos. El interior profundo de la isla no forma parte del turismo convencional.

La dificultad del terreno explica por qué el interior de Groenlandia fue durante siglos prácticamente inaccesible. La primera travesía completa del casquete polar se realizó en 1888 por el explorador noruego Fridtjof Nansen, que cruzó la isla de este a oeste con esquís y trineos. Fue una expedición científica y extrema, que marcó un hito en la exploración polar. Hoy, más de un siglo después, atravesar Groenlandia sigue siendo una actividad reservada a expediciones profesionales.

La gastronomía es otro elemento singular. Se basa en productos locales como pescado, marisco, reno, cordero, foca y, en algunas zonas, ballena. Platos como el suaasat, una sopa de carne, o el pescado seco forman parte de la tradición. En las principales ciudades han surgido restaurantes que adaptan esta cocina a un público internacional.

El verano, entre junio y agosto, es la temporada alta, con más de veinte horas de luz en el sur y casi 24 en el norte, donde se puede ver el sol de medianoche .Las temperaturas son suaves y la actividad marítima es mayor. Es también cuando llegan la mayoría de los cruceros. La primavera y el otoño tienen menos visitantes y más variabilidad climática. El invierno, entre noviembre y marzo, es la temporada más dura, pero ofrece auroras boreales y una experiencia más cercana a la vida tradicional.

Groenlandia avanza hacia un turismo limitado y controlado compatible con su geografía y su clima. Un destino difícil, caro y exigente, que empieza a atraer a quienes buscan algo distinto en un mundo cada vez más accesible. Confiemos en que la complicada situación actual se resuelva de forma favorable para sus habitantes y podamos seguir disfrutando de un lugar extraordinario.

Ignacio Vasallo

Destacado profesional del sector turístico en España. Fundador y primer Director General de Turespaña. Ha sido consejero de Turismo en Estocolmo, Nueva York, Milán, Londres y Paris.

Es miembro de - FEPET - Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo y Gastronomía

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios
Portada | Hemeroteca | Índice temático | Sitemap News | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
EURO MUNDO GLOBAL
C/ Piedras Vivas, 1 Bajo, 28692.Villafranca del Castillo, Madrid - España :: Tlf. 91 815 46 69 Contacto
EMGCibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Especializados en medios de comunicación.EditMaker 7.8