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| Sebastián Piñera, presidente electo de Chile |
Sebastián Piñera, presidente electo de Chile, precisará del consenso para gobernar sin tropiezos
El multimillonario empresario lleva de nuevo a la derecha al poder tras una larga y ardua travesía de 20 años
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:21h
Quienes le conocen de cerca, dicen que Piñera “siempre quiso ser presidente”. Era quizás la única ambición que le faltaba por conseguir al tercer hombre más rico de Chile que, en términos prácticos, lo ha conseguido todo y ahora, para “redondear” su cartera de aspiraciones personales, a sus 60 años, multimillonario, bien parecido y con un contundente respaldo del 54% es el nuevo y flamante presidente de Chile. ¿Alguien podría pedir más?... seguro que no.
Sebastián Piñera lleva sangre asturiana en sus genes. Es descendiente de un médico de la localidad colunguesa de Libardón, llamado Celestino Piñera, que fue muy popular en la zona durante la década de los años veinte del pasado siglo, porque siempre estaba disponible para sus pacientes a cualquier hora que le avisaran.
Con una fortuna estimada en casi 700 millones de euros, Piñera es uno de los hombres más ricos del globo según la revista 'Forbes'. Hijo de padre ingeniero de la Corporación de Fomento para la Producción, que fue además embajador en Bélgica y la ONU, y que estuvo entre los fundadores de la Democracia Cristiana chilena, Piñera también optó por los estudios de ingeniería, aunque en la rama comercial, en la Universidad Católica y se doctoró en Economía por Harvard.
La política fue una pasión que heredó de su padre. También de sus ancestros. Uno de los ascendentes del electo presidente fue alcalde de Colunga, durante la dictadura de Primo de Rivera.
Piñera es el tercero de cinco hermanos, y en vísperas del golpe de 1973 contra Salvador Allende se marchó a Boston. Allí se matriculó en un doctorado en Economía y se casó con Cecilia Morel, madre de sus cuatro hijos.
Volvió a Chile en 1976, y comenzó a trabajar en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Nada más comenzar la década de los ochenta se inició como empresario. Primero se hizo cargo del Citicorp, el banco de inversión, y luego creó Bancard, la primera tarjeta de crédito chilena. Desde entonces su emporio se amplió y es dueño de Chilevisión, y todavía de la aerolínea Lan Chile, la clínica Las Condes y del equipo de fútbol Colo Colo, además de participar en otras 36 sociedades como editoriales o constructoras.
Fiel a las creencias políticas de su padre, al final del régimen de Pinochet, Piñera no apoyó la continuidad del dictador. En 1988 participó en la campaña por el 'no' en el plebiscito que dejó fuera del cargo al anciano general que sometió al país andino durante diecisiete años. Entre 1990 y 1998 Piñera fue senador como presidente del partido Renovación Nacional, pero no pudo vencer al derechista Joaquín Lavín en las elecciones internas para consagrarse como candidato a presidente. En 2005, consciente de que Lavín no cedería su liderazgo, Piñera se postuló solo y comenzó así a delinear su perfil de candidato centroderechista.
El día de la revancha
En el año 2005 perdió las elecciones contra la socialista Michelle Bachelet, que obtuvo el 45,9% de los votos en primera vuelta. Piñera se quedó en el 25,4% y Lavín en el 23,2%. En la segunda y definitiva, la hasta ahora presidenta se impuso con el 53,5% de los respaldos frente al 46,5% de Piñera. Desde entonces, el empresario soñaba con la revancha y el gran día llegó, en un triunfo en dos etapas, cuatro años después. Claro que enfrente ya no tenía a Bachelet, que se va con una popularidad del 80%.
Cabe recordar que es hermano de José Piñera, que fuera ministro de Pinochet, y primo hermano de María Teresa Chadwick Piñera, destacada militante socialista, casada a su vez con José Antonio Viera- Gallo, ministro de la Secretaría General de la Presidencia en el gobierno de Michelle Bachelet,
El pasado 13 de diciembre de 2009 se celebraban en Chile unas elecciones presidenciales cuyo resultado obligaba a celebrar una segunda vuelta entre las dos candidaturas más votadas. Justamente un mes más tarde se enfrentaban el ex presidente (y candidato de la Concertación) Eduardo Frei Ruiz-Tagle (que había ocupado la presidencia entre 1993-1999) y Piñera.
Es la primera vez desde que el general Augusto Pinochet dejara el poder y la primera vez en cincuenta años que la derecha logra una victoria electoral de esta naturaleza. La última fue el 4 de septiembre de 1958, cuando el independiente y tecnócrata Jorge Alessandri Rodríguez ganara a Salvador Allende Gossens, por un 31, 52% frente a un 28,91%.
La derecha chilena puede estar contenta, y celebrar su triunfo. Pero no por ello debe dejar de tener presente algunos problemas
El primero de ellos es cómo impulsar la política gubernamental cuando sigue estando en minoría en un parlamento complejo: La alianza entre la Concertación y Juntos Podemos (Partido Comunista) logró un total de 57 diputados, mientras que Coalición por el Cambio, que agrupaba a las fuerzas políticas de la derecha obtenía. 58. Esto implica que ninguna de las dos grandes coaliciones saca una mayoría significativa en una Cámara de Diputados en la que se sienta 120 representantes.
De los 5 diputados que se encuentran fuera de ambas alianzas, 3 elegidos por una pequeña y pintoresca alianza (que se presentaba bajo el nombre de Chile Limpio. Vote Feliz) y dos elegidos fuera de cualquier pacto como independientes, sólo uno podría llegar, a priori, a respaldar un gobierno conservador: se trata del independiente Miodrag Marinovic Solo de Zaldívar. Los otros cuatro son: Pedro Velásquez Seguel, militante del socialista Movimiento Amplio Social; Luis Lemus Aracena, exalcalde socialista de la comuna Illapel; y Alejandra Sepúlveda Orbenes y Pedro Araya Guerrero, ambos exmilitantes de la Democracia Cristiana.
Para obtener una mayoría favorable al actual presidente será necesario llegar a acuerdos parlamentarios, dado que en el Senado la cosa no dista mucho de ser diferentes al contar el mismo número de senadores ambos bloques.
Por otro lado, y aunque pueda no ser tan significativo como lo anterior, tenemos el tema de eso que se ha dado por llamar la “Memoria Histórica”. En plena campaña electoral la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, inauguró un curioso museo “Memoria y los Derechos Humanos”, con el que se pretende recordar a las 3.195 personas desaparecidas entre el 11 de septiembre de 1973 y la llegada al poder del presidente Patricio Aylwin, y todo ello en medio de una campaña mediática sobre el supuesto asesinato de Eduardo Frei Montalva, padre del ahora derrotado candidato de la Concertación Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
Piñera comienza a preparar un Gobierno conciliador en minoría
Sebastián Piñera, presidente electo de Chile tras haber ganado el domingo 17 la segunda vuelta con una votación histórica para la derecha, comienza a preparar su futuro Gobierno, para el que no cuenta con mayoría parlamentaria.
Sus objetivos buscan crear un millón de empleos, mejorar la administración de la Justicia y perfeccionar las políticas educativas, de vivienda y salud e incrementar el crecimiento económico, entre otros.
Esa tarea es complicada, ya que Piñera no tendrá mayoría en el Parlamento, lo que le obligará a buscar acuerdos con la oposición para llevar adelante sus proyectos. Tras los comicios parlamentarios de diciembre, la Concertación tendrá mayoría de 19 asientos contra 16 en el Senado, mientras en la Cámara de Diputados la derecha tendrá 58 escaños, contra 54. Pero, habrá también tres diputados comunistas, tres del Partido Regionalista (PRI) y dos independientes que será clave, a la hora de negociar proyectos.
Tras su victoria electoral, Piñera prometió "un gobierno de unidad nacional", y destacó la llamada "política de los acuerdos", que la Concertación y la derecha mantuvieron en los años 90 y que permitieron consensos en asuntos legislativos. Para reinstalarla será fundamental la capacidad negociadora del gabinete ministerial de Piñera, principalmente de quien ocupe el Ministerio de la Presidencia, que es el enlace entre el Ejecutivo y el Legislativo. Fuentes de la coalición derechista mencionan como posible titular al economista Cristián Larroulet, que declaraba a medios locales que el Gobierno de Piñera "no será de derecha".
Un Piñera conciliador aseguró que hará un Ejecutivo "con los mejores, los más preparados, los más honestos y con mayor vocación de servicio público" y adelantó que fortalecerá y ampliará la red de protección social desarrollada por Michelle Bachelet.
Estas expresiones refuerzan la impresión de que el próximo Gobierno chileno evitará la confrontación. Mientras, los dirigentes de la Concertación (democristianos y socialistas) analizan un proceso que ha terminado con un ciclo de 20 años en el poder.