Nuestro Presidente del Gobierno abusa de un problema endémico del pueblo español: Su falta de cultura. Es un problema endémico porque atiza a las masas sudorosas e incultas en su propio beneficio, para ocultar así sus vergüenzas, sus problemas personales, que son muchos.
Cuando España vuelva a tener pensadores como Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, o Pedro Laín Entralgo, voces documentadas y con espíritu crítico, muy posiblemente intentarían barrer al gobierno que nos gobierna, o por lo menos a algunos de sus miembros.
Y no hay más. Esto es lo que pasa.
Buenas noches.