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| El primer ministro, Javier Velásquez Quesquén, explicó que el permiso se otorgó por tratarse de un caso humanitario |
La Fiscal de Perú critica el permiso para que Fujimori acuda la matrimonio de su hija
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:21h
Lima.- La Fiscal de la Nación del Perú, Gladys Echaíz, criticó hoy la autorización gubernamental para que el ex presidente Alberto Fujimori, sentenciado a 25 años de prisión por dos matanzas y dos secuestros, pueda acudir a la boda de su hija.
La boda ha acaparado la atención de la prensa por el previsible encuentro entre Alberto Fujimori y su ex esposa y madre de sus hijos, Susana Higuchi, quien lo denunció en 1992 por corrupción. Echaíz declaró a la emisora Ideeleradio que no consideraba que en la decisión se haya tomado por un asunto humanitario, tal como señalaron ministros de Estado.
La boda ha acaparado la atención de la prensa por el previsible encuentro entre Alberto Fujimori y su ex esposa y madre de sus hijos, Susana Higuchi, quien lo denunció en 1992 por corrupción. Echaíz declaró a la emisora Ideeleradio que no consideraba que en la decisión se haya tomado por un asunto humanitario, tal como señalaron ministros de Estado.
"No me parece que ha sido por una cuestión humanitaria, es una consideración no sé de qué naturaleza. No conozco los fundamentos de la resolución, ni la decisión por tanto no puedo comentarla. Sólo le comento de lo que escuché de unas declaraciones verbales", remarcó.
El ministro peruano del Interior, Octavio Salazar, anunció el miércoles que se había autorizado que el matrimonio religioso de Sachi Fujimori, la hija menor de Fujimori, se celebre este sábado en la capilla de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la policía, para permitir la asistencia del ex gobernante.
El primer ministro peruano, Javier Velásquez Quesquén, también explicó que el permiso se otorgó por tratarse de un caso humanitario y que correspondía actuar de esa forma en un clima de democracia.
Al comentar esta decisión, Echaíz manifestó hoy que "los criterios de los funcionarios están avanzando" y dijo que espera "que este mismo criterio (humanitario) se aplique a todos, y cuando las personas tengan alguna situación igual, sean tratados de la misma forma".
La fiscal general alertó que las cárceles podrían convertirse en lugares donde la gente "se va a bautizar, se va a casar".
Según el ministro del Interior, la boda religiosa será muy sencilla y no requerirá de un desplazamiento policial especial porque todo se desarrollará dentro de la instalación donde está preso el ex gobernante.
Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000, purga una condena de 25 años de prisión por el asesinato de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), y por el secuestro de un periodista y un empresario después del "autogolpe" de Estado de 1992.
Sachi Fujimori, de 30 años, ya se casó por lo civil el pasado 23 de enero con el alemán Marc Koening, un diseñador aeronáutico al que conoció en el 2006, y volverá a ese país tras la boda religiosa.
A diferencia de su hermana Keiko, que es legisladora y posible candidata presidencial del fujimorismo para el 2011, se ha mantenido siempre alejada del ámbito público y ha pedido que su boda "no se tome como un tema político".
La boda ha acaparado la atención de la prensa por el previsible encuentro entre Fujimori y su ex esposa y madre de sus hijos, Susana Higuchi, quien lo denunció en 1992 por corrupción.
Dos años más tarde, Higuchi pidió el divorcio tras acusar al entonces gobernante de mantenerla encerrada en el Palacio de Gobierno y de ordenar que la torturaran.
La decisión también ha generado polémica, hasta el punto que el caricaturista Heduardo publicó en el diario Perú.21 una viñeta en la que preguntaba por qué no le daban permiso a Vladimiro Montesinos, el ex asesor de Fujimori, condenado a 20 años de prisión, para que asista a la boda.