Tuvo lugar en un restaurante italiano con espacio agradable en la localidad de San Lorenzo de El Escorial donde el artista eligió para establecerse y trabajar desde el inicio de los 90, porque Otsuki ya desde su temprana edad de adolescencia, decidió salir de su país con su gran ardor de conocer el Mundo más allá del horizonte de su hermosa isla madre, Japón y llegar a una tierra mística como El Escorial, donde se erige el gran Monasterio fuera de nuestro limitado tiempo.
En su singular e íntima despedida del año con nosotros, su conversación nos dirigía, como siempre, hacia el tema del verdadero objetivo de crear la obra de arte y ser artista para él. El crear arte es eternizar su amor, porque para él, el amor es único factor que eterniza nuestro tiempo efímero y la vida perecedera. Siempre su discurso es sencillo pero grave y clara como el agua transparente, y sobre todo muy coherente con su vida y con su arte que lleva.
Yurihito Otsuki estaba preparando una sorpresa como siempre para nosotros. Nos obsequió como un regalo navideño una hermosa carpeta de sus cinco grabados originales sobre un afamado y su último poema “Annabel Lee (1849)” del genio escritor y poeta Edgar Allan Poe (1809 Boston- 1849 Washington). Están estampadas sobre lujoso papel de algodón Velin de Arches de 250g, editado por Del Centro Editores de Madrid, al cuidado de Claudio Pérez Miguez, maestro impresor y dueño de Museo del Escritor de Madrid.
Esta excepcional carpeta contiene además de 5 grabados de Yurihito, unos preciosos pliegos de los textos; un prefacio de Tomás Paredes, el presidente de honor de AECA/AICA Spain , el fiel compañero de esas aventuras poéticas y artísticas de Yurihito. También contiene el poema en tres idiomas: uno en inglés original, otro en español por Tomás Paredes, y el último en japonés por el propio Otsuki.
Uno de los poemas más bellos
El poema “Annabel Lee” de Poe se califica como uno de los más hermosos y eximios poemas escritos en la lengua inglesa en la historia por los expertos. Canta y narra sobre una muchacha etérea que perdió el narrador (que es Poe). Ambos estaban unidos y enamorados desde sus infancias en el lejano reino de orilla de mar; su helado y hostil aire y el mar embravecido fueron la causa de la muerte temprano de su amada y sin igual Annabel Lee (que es una fiel efigie de joven esposa de Poe, Virginia Clemm que murió con solo 24 años de edad por una tuberculosis). Extraordinario alma de este gran genio escritor no pudo soportar esa pérdida para siempre. Después de eternizar el reflejo fiel de su amada esposa en sus relatos y poemas más místicos y geniales, solo dos años después de la muerte de Virginia, Poe subió al cielo para unirse con ella y con su alma para siempre.
Para Yurihito Otsuki, además de ser un gran admirador de las obras de Poe desde su adolescencia, Poe representa y simboliza a través de su obra y vida, el proceso genuino de nacer una obra de arte que Yurihito persigue en su propia creación durante muchos años: El amor que combate contra la vida efímera y la eterniza es Arte.
Esta carpeta” Annabel Lee” Yurihito publicó en 2018, 24 ejemplares limitados (el numero de la edad que falleció Virginia) y se presentó primera vez en su exposición individual de la galería Nagai Garou de Tokio, y ya solo quedan 3 ejemplares, y uno de ellos nos llegó en nuestras manos, como si fuese un mensaje de alma del artista en la botella, después de derivar en el océano del tiempo. Porque según Yurihito, su obra es como un mensaje en una botella que arroja en el mar, para que llegue a otra alma que está destinado para recibirlo. Las obras sobre Poe y su esposa Virginia Poe de Yurihito Otsuki son únicas, que interesaron a la propia casa museo de E. A. Poe de Baltimore. Maryland.
Aquí reproducimos algunas palabras del prefacio de Tomás Paredes:
-----Hondo, austero, denso, el dibujo de Otsuki brilla como la noche más radiante…
------La belleza de su visión de Annabel Lee rivaliza aquí con la elegancia con la que los representa el lápiz enamorado de Otsuki. No es fácil plasmar el rostro de quien pasó de ser un dios triunfante a un alcohólico desheredado de la vida, sin dejar de ser nunca un gigante.” ¿Cómo era, Dios mío, cómo era?... ¿Como la huída de la primavera?”