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Breves apuntes sobre el origen de la Hermandad de San Hermenegildo
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Breves apuntes sobre el origen de la Hermandad de San Hermenegildo

  • Hermenegildo. Hijo de Leovigildo.
  • Por María del Carmen Calderón Berrocal* - desde Sevilla

viernes 24 de abril de 2026, 19:19h

24ABR26 – SEVILLA.- Leovigildo contrajo matrimonio en un primer momento con una mujer cuyo nombre no ha llegado con certeza hasta nosotros. Con ella tuvo a sus hijos Recaredo y Hermenegildo. Algunas crónicas identifican a esta esposa como Teodosia, hija de Severiano, duque de Cartagena y hermana San Fulgencio, San Leandro (obispo), San Isidoro (conocido como San Isidoro de Sevilla, obispo) y Santa Florentina.; Otras versiones sostienen que se trataba de una princesa de origen franco.

La apoteosis de san Hermenegildo por Francisco de Herrera el Viejo, c. 1622. Museo de Bellas Artes de Sevilla.
La apoteosis de san Hermenegildo por Francisco de Herrera el Viejo, c. 1622. Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Más adelante, Leovigildo se casó con Gosvinta, viuda del rey Atanagildo y firme defensora del arrianismo.

En el ámbito político, el rey Liuva I asumió el control de la Galia Narbonense y dejó a su hermano Leovigildo al frente de Hispania, estableciendo su sede en Toledo. Tras la muerte de Liuva en el año 572, Leovigildo quedó como único monarca de los visigodos.

Según relata Juan de Bíclaro, en 573 el rey asoció al trono a sus hijos Hermenegildo y Recaredo. Años después, en 579, Hermenegildo contrajo matrimonio con Ingundis, hija de Brunegilda —nieta de Atanagildo— y del rey Sigeberto I.

Ese mismo año, Leovigildo otorgó a Hermenegildo el gobierno de una parte del territorio. Sin embargo, poco después, este se rebeló en Sevilla, sumando a su causa diversas ciudades y fortalezas. Juan de Bíclaro interpreta este levantamiento como un conflicto de carácter político y familiar, vinculado a facciones cortesanas, sin destacar inicialmente un motivo religioso.

No obstante, algunos indicios apuntan a tensiones religiosas, como el concilio arriano convocado por Leovigildo en Toledo en 580, donde se facilitaron conversiones al arrianismo sin necesidad de un nuevo bautismo. Tras este encuentro, varios católicos adoptaron dicha confesión, en ocasiones por intereses personales.

En los años siguientes, Leovigildo extendió su dominio sobre la Vasconia y fundó la ciudad de Victoriacum.

Para 583, estaba enfrentado militarmente con su hijo en Sevilla. Ese mismo año falleció allí el rey suevo Miro, que había acudido como aliado. El asedio incluyó el bloqueo del Guadalquivir, dejando la ciudad en una situación crítica. En 584, el monarca restauró además las murallas de Itálica.

Hermenegildo huyó posteriormente a territorio bizantino, pero fue capturado tras la caída de Sevilla y el sometimiento de las ciudades rebeldes. Fue apresado en Córdoba y enviado al exilio en Valencia. Según Bíclaro, en 585 fue ejecutado en Tarragona por Sisberto, que sería ajusticiado poco después, ya bajo el reinado de Recaredo I.

Otra versión de los hechos es ofrecida por Gregorio de Tours, quien subraya el componente religioso del conflicto. Según este autor, Gosvinta intentó convertir al arrianismo a Ingundis, esposa de Hermenegildo, sin éxito. Más tarde, habría sido Ingundis quien influyó en su esposo para abrazar el catolicismo, adoptando este incluso el nombre de Juan.

Gregorio describe cómo Leovigildo trató de evitar la rebelión de su hijo, incluso negociando con los bizantinos para privarlo de apoyo. Finalmente, Hermenegildo se refugió en una iglesia, pero fue convencido de rendirse con promesas de perdón. Tras ello, fue despojado de sus bienes y enviado al exilio.

El mismo autor relata también episodios militares, como el enfrentamiento con el rey suevo Miro en el castillo de Osset, donde Leovigildo logró imponerse y forzar su sumisión.

En cuanto al destino de Ingundis, se señala que acompañó a los bizantinos, pero murió durante el viaje, posiblemente en África. Según Pablo el Diácono, falleció en Sicilia, mientras que su hijo Atanagildo fue llevado a Constantinopla junto al emperador Mauricio.

Gregorio de Tours también menciona tensiones religiosas en el reino, incluyendo persecuciones contra católicos, atribuidas en parte a la influencia de Gosvinta. En este contexto, recoge testimonios de embajadores francos que denunciaban intentos del rey de modificar la doctrina cristiana.

Por su parte, Gregorio Magno ofrece una interpretación hagiográfica en sus Diálogos. Según él, Hermenegildo se convirtió al catolicismo por influencia de san Leandro. Ante su negativa a volver al arrianismo, Leovigildo lo habría encarcelado y finalmente ordenado su ejecución tras rechazar la comunión de un obispo arriano. La tradición añade elementos milagrosos tras su muerte, como cantos y luces celestiales.

Según este relato, Leovigildo habría terminado reconociendo la verdad del catolicismo, aunque sin llegar a convertirse por temor a su entorno. Antes de morir, habría encargado a su hijo Recaredo seguir el camino de su hermano. Posteriormente, Recaredo se convirtió al catolicismo e impulsó la conversión de los visigodos, excluyendo a los herejes de su ejército.

La Hermandad

La Hermandad de San Hermenegildo tiene un origen histórico ligado a la Reconquista cristiana de Sevilla y a la devoción por San Hermenegildo, príncipe visigodo mártir, del siglo VI, cuya figura se convirtió en símbolo de fidelidad a la fe cristiana en España.

La Hermandad nace tras la reconquista de Sevilla en 1248 por parte de Fernando III el Santo, cuando los caballeros cristianos conquistadores decidieron instituir una hermandad en honor a San Hermenegildo en el lugar conocido como la Puerta de Córdoba de la ciudad.

Según los documentos más antiguos de la Hermandad, esos caballeros fundaron la corporación con el deseo de mantener viva la memoria del santo rey y en su honor celebraban actividades como justas y torneos junto a la muralla.

A lo largo de los siglos la Hermandad obtuvo rentas y propiedades que le permitieron sostener obras de caridad —incluido un hospital dedicado a San Hermenegildo— y establecer una presencia más sólida en la vida religiosa de Sevilla.

La hermandad vivió varias reformas en sus reglas, incluyendo una nueva aprobación en 1536, y más adelante reorganizaciones eclesiásticas y sociales que influyeron en su estructura interna.

Su templo principal se encuentra junto a la iglesia de San Hermenegildo, junto a la Puerta de Córdoba de Sevilla, un lugar vinculado tradicionalmente al martirio del santo.

San Hermenegildo y su significación

San Hermenegildo fue un príncipe visigodo del siglo VI que se convirtió al catolicismo en un contexto de conflicto religioso con su padre, el rey Leovigildo. Tras esta conversión se presentó como defensor de la fe católica y murió como mártir alrededor del año 586. Fue canonizado siglos después, en 1585.

De acuerdo con una tradición genealógica, el matrimonio con la princesa franca Ingunda habría dado lugar al nacimiento del príncipe Atanagildo. Este se habría unido posteriormente con Flavia Juliana, identificada como sobrina paterna del emperador bizantino Mauricio. De esa línea familiar nacería Paulo Ardabasto, considerado a su vez padre del rey visigodo Ervigio. A partir de esta reconstrucción, se ha sostenido que distintas casas reales —como las de Asturias y León (dinastía asturleonesa), Pamplona, los primeros monarcas de Aragón y los condes de Castilla— tendrían su origen en San Hermenegildo. No obstante, esta filiación ha sido objeto de debate entre los estudiosos.

La Hermandad de San Hermenegildo surgió como una corporación devocional creada por caballeros cristianos después de la reconquista de Sevilla (1248) para venerar al santo mártir, crecer en obra religiosa y social, y mantener viva su memoria a lo largo de los siglos.

La Hermandad de San Hermenegildo tiene una vinculación con el toreo que se remonta a la tradición taurina de Sevilla y a la relación entre la fiesta de los toros y la religiosidad local. Esta conexión se puede entender en varios niveles históricos y culturales:

Protección y patrocinio de toreros

Desde sus inicios, la Hermandad de San Hermenegildo se vinculó con caballeros y miembros de la nobleza, quienes eran los principales actores en justas, torneos y espectáculos taurinos de la época.

Con el tiempo, esta relación se extendió a toreros y ganaderos, quienes encontraban en la Hermandad un respaldo religioso y social.

Devoción taurina

San Hermenegildo se convirtió en patrón de algunos toreros y cofradías taurinas. Algunos toreros históricos, sobre todo sevillanos, acudían a la iglesia y la Hermandad para pedir protección antes de las corridas, algo común en la tradición taurina española donde los santos y hermandades se consideran protectores.

Participación en festejos populares

En el siglo XVII y XVIII, la Hermandad colaboraba en fiestas y corridas de toros organizadas en Sevilla, incluyendo las celebraciones de su santo el 13 de abril.

Esto reforzó la idea de que la Hermandad no solo tenía un rol religioso, sino también cultural y social, vinculándose a uno de los espectáculos más emblemáticos de la ciudad.

Símbolos y arte taurino

A lo largo del tiempo, la Hermandad mantuvo escudos, pinturas y ornamentos que representaban elementos taurinos, consolidando su imagen como una institución ligada a la tradición taurina de Sevilla.

Algunos autores señalan que estas asociaciones contribuyeron a la pervivencia del toreo en la ciudad como parte del patrimonio cultural.

En pocas palabras: la Hermandad de San Hermenegildo representa un puente entre la religiosidad sevillana y la tradición taurina, combinando protección espiritual, respaldo social a los toreros y presencia en las festividades relacionadas con los toros.

Sin embargo, el Papa San Pío V, que es santo por algo, en su Bula De Satute Gregis, prohibía cualquier maltrato animal ad aeternis, bajo pena de excomunión. No se entiende cómo canónigos y sacerdotes participan de esta llamada “tradición” e incluso “fiesta nacional”, porque… ¿a quién representa hoy?, ya no estamos en la Edad Media, ni en la Edad Moderna, la civilización se supone ha evolucionado algo desde entonces. El caso es que según parece unas bulas a perpetuidad se respetan y otras no. Poderoso caballero es don dinero.

Línea temporal

Vamos a organizar una línea temporal resumida que muestre la vinculación histórica entre la Hermandad de San Hermenegildo y el toreo en Sevilla:

1248 – Fundación tras la reconquista de Sevilla

  • Caballeros cristianos fundan la Hermandad en honor a San Hermenegildo.

  • La Hermandad se vincula a justas y torneos medievales, primeros espectáculos taurinos organizados por la nobleza.

Siglos XV-XVI – Consolidación social y religiosa

  • La Hermandad gana influencia y propiedades.

  • Participa en fiestas populares y actividades lúdicas, donde los toros forman parte de los festejos.

Siglo XVII – Devoción taurina emergente

  • Toreros sevillanos comienzan a acudir a la Hermandad para pedir protección antes de las corridas.

  • La Hermandad actúa como patrona espiritual de algunos toreros, reforzando el vínculo entre religión y toreo.

Siglo XVIII – Colaboración en festejos populares

  • La Hermandad se involucra en corridas y celebraciones en Sevilla, especialmente en torno al 13 de abril, día de San Hermenegildo.

  • Los eventos taurinos se convierten en parte de la cultura cofrade y social de la ciudad.

Siglo XIX – Iconografía taurina

  • La Hermandad mantiene escudos, pinturas y ornamentos con alusiones a los toros.

  • Refuerza la idea de que la Hermandad es un vínculo entre la fe y la tradición taurina sevillana.

Siglo XX – Patrimonio cultural y tradición

  • La Hermandad sigue siendo un referente de devoción y apoyo simbólico a toreros.

  • Se consolidan los lazos entre la Hermandad, la fiesta de toros sevillana y la identidad cultural de la ciudad.

La Hermandad de San Hermenegildo ha estado históricamente ligada al toreo a través de protección espiritual, participación en festejos, patrocinio de toreros y simbología cultural, convirtiéndose en un puente entre la religiosidad sevillana y la tradición taurina.

Pese a todo, lo más popular en la Edad Media no fueron las corridas de toros, ni la vinculación de San Hermenegildo con estos espectáculos sangrientos, sino las justas. Las justas se celebraban con toda su solemnidad y expectación desde la Cárcel de San Hermenegildo a la Puerta del Sol, de la que hoy nada queda, solo el nombre de la calle Sol que la recuerda. La puerta del sol se situaba mirando al Este, en lo que conocemos hoy como La Trinidad. Es por esto que se denominaba así, Puerta del Sol, porque miraba hacia el sol naciente. Las lanzas de los caballeros en las justas tenían mucho que ver con el nombre de la Virgen de la Hiniesta.

La Hermandad nace en el antiguo Barrio de Cuchilleros, lo que actualmente se conoce como Barrio de San Julián, situado en torno a la Parroquia de San Julián. Por eso la Virgen se llama Virgen de la Hiniesta, que se entendería como Virgen de la lanza, por ser esta la patrona del barrio de cuchilleros.

Ciertamente o mejor, tradicionalmente, milagrosa. Francisco Enríquez de Ribera, señor de la Casa Enríquez de Ribera hasta su muerte en 1509, estuvo toda su vida enfermo, unos dicen que de lepra, otros no se pronuncian, otros dicen que estaba envenenado y posiblemente lo que tenía era una especie de alergia a cualquiera de los útiles de uso frecuente, posiblemente vasos o platos o cubiertos, con algún componente que producía alergia, que el uso continuado habría empeorado al paciente, es lo que se deduce de que un día D. Francisco, cansado ya de todo, decidiera encerrarse en la Capilla de la Hiniesta y mantenerse mientras viviese o muriese, a pan y agua solamente. Al cabo de un tiempo, Francisco sanó y las crónicas dicen que salió fuerte y bello de su aislamiento en el que solo se dedicaba a rezar a la Virgen de la HIniesta. El caso es que Francisco en el tiempo que estuvo encerrado no tuvo contacto ni con nadie ni con nada de lo que habitualmente le afectaba tan negativamente, así que sanó. La ciudadanía entendió esta sanación como un milagro de la Virgen de la Hiniesta, del que no dudamos, pues en su debilidad lo mismo podía haber muerto, pero no, sobrevivió y, además, salió de allí fuerte y bello, según las crónicas.

Orden de San Hermenegildo

La Real y Militar Orden de San Hermenegildo es una distinción militar y una orden de caballería española creada por Fernando VII al terminar la Guerra de la Independencia el 28 de noviembre de 1814.

Se instituyó la Orden de San Hermenegildo con el objetivo de reconocer a los militares que acreditan una trayectoria prolongada de servicio y una conducta ejemplar. El monarca español actúa como soberano de la orden, la cual dispone además de un gran canciller, cargo reservado a un teniente general o almirante que haya recibido la gran cruz.

*María del Carmen Calderón Berrocal. Dra. Historia, Ciencias y Técnicas Historiográficas. Academia Andaluza de la Historia, correspondiente por Extremadura, Prof. UPO

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