El estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos y entregado al presidente chileno Sebastián Piñera, revela que existen 56.000 personas privadas de libertad en un país cuyas unidades penales sólo tienen capacidad para albergar a 31.000 presos. Estas circunstancias explican que en la cárcel San Miguel, en la que este miércoles hubo un incendio que se cobró la vida de 81 reclusos, exista un hacinamiento del 70 por ciento.
EVOLUCIÓN DE HERIDOS
Según el informe, Chile es el segundo país de América con más población carcelaria por habitantes después de Estados Unidos y el hacinamiento en algunos centros penitenciarios alcanza el 300%.
Mientras, tres reclusos siguen hospitalizados en estado de extrema gravedad tras el incendio. El subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, precisó que hay 15 reclusos hospitalizados en distintos centros de la capital, 14 de los cuales permanecen conectados a un respirador artificial.