21/07/2026@22:23:53
21JUL26 – MADRID.- Quedarse en casa al hacerse mayor parece, a primera vista, la opción más sencilla. Todo está cerca, todo resulta familiar: la taza de siempre, el sillón junto a la ventana, la farmacia de la esquina, la vecina que pregunta cómo va el día. Pero cuando la movilidad disminuye, aparecen olvidos frecuentes o las tareas básicas empiezan a costar más, la casa cambia de función. Sigue siendo un hogar, aunque también se convierte en el lugar donde hay que organizar apoyos, prevenir riesgos y tomar decisiones que antes no existían.