09JUL26 – MADRID.- El año 2004, “Entrelineas Editores” publicó primorosamente el primer volumen de lo que sería mi trilogía sobre “El Cambio Climático”. Me documenté minuciosamente y sucesivamente fueron apareciendo el segundo y le tercer volumen de todo cuanto se sabía sobre este proceso. Así que considero que no se sabe nada más, solo que advertí que si no se tomaban medidas urgentes el futuro de la actividad planetaria de los seres humanos estaba en grave peligro de extinción….
Pero no serían los meteoros, sino lo profetizado por el apóstol San Juan en su Apocalipsis, esto es, “una lluvia de fuego”. Exactamente lo que estamos empezando a vivir.
Se tomaron una serie de medidas para evitar la emisión de los gases de “efecto invernadero” y todo iba bastante bien… Hasta que un presidente loco o más bien estúpido, se instaló en la Casa Blanca de Washington, y decidió todo lo contrario, esto es perforar todo el territorio nacional con pozos y más pozos de petróleo, como si se tratara de un queso de gruyere.
Consecuencia: Todos morirán; él no, claro, huirá en el “Air Force One”, hasta la Antártida con algunos de sus ministros y quizá con su esposa Melania y sus perros.
Esta es la realidad, queridos lectores. Vamos a cocernos como unos langostinos.
Primero nos pondremos rojos, muy rojos, y después, “como a la plancha”, dignos de ser olvidados en el vacío estelar como unos bichitos-, llamados los hombres y las mujeres, decididos estúpidamente a dar fin a sus sueños y a sus anhelos.