Opinión

Momentos crepusculares

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan”

A Javier Lostalé, el gran poeta.

Germán Ubillos Orsolich | Martes 05 de mayo de 2026

05MAY26 – MADRID.- La palabra crepúsculo, tan sonora, es una palabra que siempre me ha gustado. Gonzalo Fernández de la Mora, publicó a finales de la dictadura un librito titulado “El crepúsculo de las ideologías” que no sé por qué, quizá por pijo, se hizo famoso y se vendió a espuertas. La verdad fue la contraria, a la muerte el dictador las ideologías florecieron como preciosas margaritas a lo ancho y a lo largo de toda la piel de toro.



Pero volviendo al tema, en momentos tristes o crepusculares de mi propia vida y sobre todo ahora, de forma tan natural debido a mi edad, y cuando sufro de esos estados del alma, echo la vista atrás y veo que mi vida ha sido fecunda. Se ha apoyado en dos colosales columnas graníticas que son: La primera el hecho de que haya sido miembro del Estado bajo la forma de funcionario del cuerpo técnico, el más elevado, y eso me ha dado estabilidad y tener asegurada la comida y el el techo bajo el que habito. Y en segundo lugar la creatividad, bajo la forma de las obras de teatro, las novelas y los artículos que he pergeñado a lo lago de mi vida, que se han estrenado en los teatros y cuyos textos queda ahí para siempre.

También, en tercer lugar sino en el primero, mi hija tan querida, hija de la raza humana que dejo para la posteridad.

Y eso, amigos, es lo que quiero expresar como manifestación de la esperanza que deseo acrecentar para tener una salida airosa en los momentos crepusculares que siempre me han embargado y ahora con mayor razón.