Opinión

Pedro, el sacristán

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan”

Germán Ubillos Orsolich | Sábado 10 de enero de 2026

10ENE25 – MADRID.- Hoy se ha jubilado Pedro, el sacristán, de la parroquia del “Buen Suceso” de Madrid, en la calle de La Princesa. Hace ya muchos años le dediqué un artículo con este mismo título en el diario “YA”, cosa que le llegó al corazón y dese entonces me está muy agradecido.



Iba yo a misa entonces por las mañanas y oficiaba la misa José Antonio Ramiro, sacerdote que acabó casándome y que era muy apuesto, alto, esbelto y simpático, con cierto parecido al actor Gregory Peck, tenía muchas fervientes seguidoras, mujeres entradas en años que le idolatraban. Pedro, el sacristán hacía los preparativos litúrgicos, le daba la salida, a la vez que al terminar el sacrificio de la misa recogía las vasijas, paños y otros ornamentos, etc.

Pedro se casó y tuvo un hijo pequeño y gracioso que al final ayudaba en todo.

Esta noche del mes de enero del año 2026 Pedro se ha jubilado, y yo no he podido ir porque hacia un frio endiablado en Madrid, con un viento tremendo, por la televisión han dado la temperatura en el Puerto de Navacerrada y era de – 13º, o sea, trece bajo cero.

Después de su jubilación litúrgica daban un piscolabis. Yo lo he sentido muchísimo, pero ya tengo 82 años cumplidos y me cuido mucho – “hijo cuídate, decía mi madre” - . Sé que en algún momento perdido, el sacristán quizá se habrá acordado de mí.

A veces yo leía desde el ambón y ante el público repleto la epístola o algún texto sagrado. Ahora, como dicen las “homilías privadas” del Papa Benedicto XVI, tan admirado por Carolo y por mí, “El Señor nos lleva de la mano”.

Deseo que mi hija haga llegar a Pedro mi fervorosa e intensa admiración, pues para mi será siempre sin duda “Pedro, el sacristán”, el más famoso y apuesto.

Le deseo la mayor felicidad del mundo.