Miércoles 22 de octubre de 2014
La Cancillería de Bolivia dio a conocer esta semana un "acuerdo inicial" con Chile sobre un litigio de aguas fronterizas, el primero que ambos países negocian en el marco de una agenda que incluye la demanda boliviana de una salida al mar.
Según el documento entregado por la Cancillería, el gobierno de Chile reconoce que el 50% del caudal de las aguas del Silala pertenece a los bolivianos, por lo que ese país deberá pagar por el uso del agua.
"Para determinación de la compensación el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (boliviano) podrá tener en cuenta, entre otros, el valor promedio efectivamente pagado por metro cúbico de aguas crudas en la II Región de Chile", establece el acuerdo pactado el 28 de julio.
"El volumen total del agua del Silala que fluye a través de la frontera, el 50% corresponde inicialmente al estado de Bolivia, es de su libre disponibilidad y lo podrá utilizar en su territorio o autorizar su captación para uso de terceros, incluyendo su condición a Chile", añade.
Asimismo señala que el 50% en favor de Bolivia podría incrementarse "en función de los resultados de los estudios conjuntos" que realicen los dos países.
El canciller David Choquehuanca se reunió con autoridades de los municipios aledaños al Silala para informarles de este acuerdo inicial, el cual se lo está haciendo conocer tanto en Bolivia como en Chile y que podrían firmar los presidentes Evo Morales y Michelle Bachelet en una fecha aún no definida.
"Este acuerdo lo único que busca es que los chilenos no se lleven gratuitamente nuestras aguas. Igual, día que pasa se llevan nuestras aguas, mañana si no firmamos se las van ha seguir llevando gratis", señaló Choquehuanca en el encuentro.
"Nosotros hemos solicitado la autorización de las organizaciones sociales, y ellos estaban muy al tanto de todo esto porque ellos pensaban que estábamos renunciando a la deuda histórica, y que el acuerdo demuestra lo contrario porque nos permitirá negociar con más sustento la deuda histórica", agregó.
A la reunión no asistió el Comité Cívico, que es el más crítico al acuerdo. En declaraciones a radio Fides, su dirigente Celestino Condori observó que el acuerdo contempla a las aguas como "de libre disponibilidad" y no refleja "una compensación retroactiva" por lo que ya se usó.
El Silala nace en territorio boliviano y cruza a Chile. Entre los consumidores chilenos está la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) ademas de consumidores privados. Bolivia no usa las aguas debido a que en la región adyacente a éstas no hay centros poblados.
Bolivia reclama como suyas esas aguas, alegando que nacen en un manantial artificialmente desviado hacia territorio chileno. Santiago argumenta que se trata de un río de curso continuo.
Es el primer acuerdo entre los dos países desde que firmaron en el 2007 una agenda de 13 puntos que incluye el tratamiento de la demanda marítima, y se produce en momentos en que Santiago enfrenta un juicio internacional por límites marítimos planteado por Perú ante la Corte de la Haya.
Los dos países se enfrentaron en una guerra en 1879. Perú fue aliado de Bolivia en esa confrontación bélica en la que los bolivianos perdieron su litoral y los peruanos el territorio de Arica.