Miércoles 22 de octubre de 2014
Santiago de Chile.- Unos 27 guardias de prisiones fueron destituidos hoy por abandono de funciones a raíz de la huelga que estos funcionarios mantienen desde hace doce días en demanda de mejoras salariales.
El director de Gendarmería, Alejandro Jiménez, aseguró en un comunicado que esta decisión "responde a la gravedad de las acciones emprendidas por grupos minoritarios de funcionarios", a los que acusó de "obstaculizar la labor del resto del personal que sí desea trabajar".
Además, señaló que estos empleados públicos "han dejado de cumplir con labores de alta complejidad y que obviamente ponen en riesgo una de las misiones fundamentales de Gendarmería, como es su aporte a la seguridad ciudadana".
El despido se produce unas horas después de que la portavoz de La Moneda, Carolina Tohá, criticó el paro, al asegurar que "la enorme mayoría de las peticiones planteadas por los gendarmes han sido acogidas".
La ministra señaló que el Ejecutivo considera que la prolongación de esta movilización no le hace bien a Chile y no será efectiva para los intereses de los gendarmes.
"Que en esta paralización se incorporen funcionarios públicos tampoco nos parece adecuado", declaró a los periodistas, en alusión al paro de 48 horas que convocó para este martes la Asociación de Empleados Fiscales (ANEF) en apoyo a los gendarmes.
Por su parte, los dirigentes gremiales demandaron hoy la salida del Jiménez, quien, en su opinión, "es el icono de la represión, ya que ha "judicializado" el conflicto y ha tomado medidas de destitución".
Óscar Benavides, vicepresidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), pidió a Jiménez "que tenga un poco de vergüenza, sea digno y ponga su cargo a disposición", porque los gendarmes ya no lo quieren.
En la mañana de este lunes, algunos funcionarios trataron de tomarse la Dirección Nacional de Gendarmería, ubicada en el centro de Santiago, aunque momentos más tarde fueron desalojados por oficiales de la misma institución.
En tanto, el presidente de la Anfup, Pedro Hernández, anunció que desde este lunes radicalizaron las movilizaciones con un paro de "brazos caídos".
"Hoy día no sale ni entra nadie en ningún recinto (carcelario) del país, así de categórico, solo mantendremos un turno ético", sostuvo el dirigente en declaraciones a radio Bío Bío.
"Hoy que estamos pidiendo más y mejores condiciones laborales y carrera funcionaria, se nos quiere doblegar con la represión, suspendiendo a nuestros colegas", añadió Hernández.
De un total de 13.000 funcionarios de Gendarmería, alrededor de 7.000 se mantienen en huelga, pertenecientes a dos asociaciones gremiales, pues otras dos aceptaron una propuesta del Gobierno, mientras en el Parlamento se debate un proyecto de ley que mejora las condiciones laborales del sector.