América

Santos dice que el Gobierno sigue abierto a un diálogo "serio" con las FARC

Familiares de secuestrados protestan frente a diferentes embajadas y organismos internacionales en Bogotá
Miércoles 22 de octubre de 2014
El vicepresidente colombiano, Francisco Santos, aseguró que su Gobierno sigue abierto a un diálogo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), siempre y cuando haya "una negociación seria".

Familiares de secuestrados protestan frente a diferentes embajadas y organismos internacionales en Bogotá (Colombia), pidiendo por la libertad de sus familiares en poder de las Fuerzas Armadas Revulucionarias de Colombia (FARC). EFE/Archivo
"Mientras las FARC no accedan a una negociación, nosotros seguiremos desarrollando contra ellos nuestra política de seguridad", dijo Santos en una entrevista con Efe durante su visita oficial a Beirut.

"No depende de nosotros terminar la guerra -añadió-, pero nosotros fuimos elegidos para darle a Colombia la seguridad que hoy tiene, y eso no se puede echar para atrás".
Destacó los esfuerzos que se están llevando a cabo para conseguir la liberación de prisioneros y dijo que se trata de un nuevo esfuerzo del Gobierno por hacer entender a las FARC que sólo con una "negociación seria" se puede acabar la guerra "con menos costo".

"Si ellos quieren acabar por las buenas estamos listos, pero en una negociación seria o, si no, nosotros continuaremos cada vez más reduciéndoles sus espacios y cada vez más dándoles más libertad y tranquilidad a los colombianos", agregó.
En la entrevista, Santos mencionó el proceso "único en el mundo" llevado a cabo con los grupos paramilitares, para lograr la reinserción de miles de sus integrantes.
"Se logró gracias a la política del Gobierno, que los arrinconó y después negoció un proceso de paz donde ellos tenían que confesar todos sus crímenes", dijo Santos.

"Por primera vez -añadió- se dice la verdad de muchas cosas que sucedieron en Colombia y al mismo tiempo damos una lección al mundo según la cual la paz puede traer consigo justicia y reparación".
Aludió así a las gestiones oficiales para pagar indemnizaciones a algunas de las víctimas por la violencia de los grupos armados ilegales.
Entre los beneficiarios, además de los familiares de personas asesinadas, hay víctimas de tortura, violación, reclutamiento forzoso y las personas desplazadas de sus regiones.
"Hemos comenzado a restañar las heridas", agregó.