Un turismo eléctrico cuesta ahora hasta el doble que uno convencional
ASTURIAS
Miércoles 22 de octubre de 2014
Se tarda entre cuatro y seis horas en cargarlos y su autonomía es de 100 kilómetros
La flota de vehículos municipales irá incorporando coches y motos eléctricos
El proyecto 'Living Car' instalará al menos 10 cargadores de batería para coches, motos y bicis en distintos puntos. Temper, Isastur, Prodintec y Ayuntamiento lideran la iniciativa, que se desarrollará hasta finales de 2010
«Imagine que puede conducir 100 kilómetros y gastar poco más de un euro. Imagine que puede ahorrar 15 kilos de dióxido de carbono. Imagine que puede pasear sin que le sobresalte el ruido de una moto. Imagine que puede reducir la polución ambiental hasta en un 50%». Todas las cuestiones que Jesús Fernández, director general de la Fundación Prodintec, ponía ayer sobre la mesa, son posibles técnicamente, aunque ni Gijón ni ninguna otra ciudad española estén disfrutando aún de estas ventajas. Son las que ofrecen los vehículos eléctricos y Gijón se posiciona para poder ser de las primeras donde esas imaginaciones se puedan hacer realidad.
Lo hace gracias al proyecto 'Living Car', un 'living lab', esto es, un laboratorio viviente, sobre los vehículos eléctricos, que ayer celebró su puesta de largo. Un consorcio mixto, con presencia pública y privada, encabeza esta iniciativa pionera en España y con pocos ejemplos internacionales. Por el momento, Grupo Temper, Grupo Isastur, Prodintec y Ayuntamiento, con la suma ya de HC Energía, lideran el proyecto, que se desarrollará hasta finales de 2010. En este año y medio, el consorcio deberá, primero, diseñar el experimento, estudiar los modos de uso de estos vehículos y su circulación y decidir la ubicación de los puntos de carga. Serán, como mínimo, diez, en otros tantos lugares repartidos por toda la ciudad.
Ese número mínimo es una de las exigencias del Proyecto Movele, del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE), una iniciativa que pretende fomentar el uso de estos vehículos, llegando a un total de 2.000 unidades circulando en España a finales del próximo año. Para conseguirlo, hay que realizar antes la infraestructura de puntos de recarga de batería. Y Gijón se suma a ello. Pero no sólo eso. Porque esta será la primera vez que se pruebe el uso habitual de coches, motos y bicis eléctricas en la vida real, con lo que será posible reconocer los errores y aspectos a mejorar, así como la opinión de los ciudadanos al respecto.
Una flota muy escasa
Uno de los aspectos fundamentales del 'Living Car' será poner en circulación estos vehículos, que ahora escasean en el municipio. La Autoridad Portuaria tiene dos coches, uno más la Agencia Local de la Energía (que también dispone de alguna bicicleta) y unos pocos de particulares. La intención es que las empresas participantes en el proyecto dispongan de ellos, así como el Ayuntamiento, que comenzará a estudiar la posibilidad de ir sustituyendo parte de su flota de vehículos por los eléctricos. Además de los miembros actuales del consorcio, participan también en la iniciativa el Principado, la Cámara de Comercio, la Autoridad Portuaria, el Banco Herrero, Suzuki, la Universidad de Oviedo y ArcelorMittal, entre otros. Pero la intención del Ayuntamiento va más allá, y ayer la alcaldesa anunció posibles beneficios económicos (rebaja en la viñeta) para estos vehículos, así como acuerdos con los aparcamientos públicos, para que cuenten con cargadores.
En cuanto a los particulares, la cuestión está aún complicada. Y es que el precio de estos turismos puede llegar a duplicar el de uno convencional ya que, ante la escasa demanda, se construyen prácticamente de modo artesanal. De hecho, se espera que sean las bicis eléctricas las primeras en ser habituales en nuestras calles, ya que se pueden adquirir a partir de 600 euros. En cuanto a las motos, en el mercado hay scooters a partir de 1.200 euros. Por lo que respecta a la velocidad que permiten, las bicis alcanzan los 25 kilómetros por hora, las motos pueden superar los 100 y algunos coches alcanzan los 180.
Otras cuestiones que plantean estos vehículos son el tiempo de carga y el de autonomía. El primero es aún muy alto: entre cuatro y seis horas de media para cargar la batería al 100%, tiempo que puede llegar hasta las 10 horas en algunos modelos de turismos. El objetivo es conseguir el '500x5', una autonomía de 500 kilómetros con cinco minutos de recarga. Respecto a la autonomía, la media está en 100 kilómetros, aunque los últimos modelos alcanzan los 150, y se espera que en dos o tres años estén por encima de los 250 kilómetros. La autonomía depende del número de baterías que lleve el vehículo, pero no se pueden instalar muchas debido a su precio y su peso.
Para que ningún coche se quede sin batería a mitad de trayecto se trabaja, como en Gijón, en la infraestructura de puntos de carga. Pero el objetivo es que los usuarios recarguen sus vehículos en sus casas, y preferiblemente por las noches, para aprovechar las horas valle del consumo eléctrico y huir de las sobrecargas.