Los masajes modeladores para tonificar y reducir se basan en maniobras intensas que se realizan en las zonas de tejido adiposo abundante y localizado con el fin de modelarlo y reducirlo.
Actúan sobre el tejido conjuntivo del cuerpo mejorando la irrigación y el drenaje linfático y venoso, la reducción de centímetros sucede porque se eliminan los ácidos grasos, líquido retenido y toxinas en la zona de masaje.
Lo esencial para que este trabajo de resultados es determinar el tipo de grasa, si es dura o blanda o si está introducida dentro de los músculos, como sucede con las personas que hacen deporte en exceso y no consiguen eliminar adiposidades localizadas. Seguidamente se procede a hacer los amasamientos en las distintas partes del cuerpo y dependiendo del volumen en 15 sesiones se pueden reducir de 1 a 4 tallas.
Por si solos los masajes reductores no hacen milagros, para ver resultados realmente favorecedores y duraderos hay que complementarlos con tratamientos con activos que induzcan a la lipólisis de esta grasa, así como ejercicio físico y dieta equilibrada. Por otra parte se pueden complementar con procedimientos no manuales como la endermología, presoterapia , mesoterapia, ultratone, ultrasonido, entre otros.
El masaje modelador o masaje reductivo remueve y licua el tejido adiposo a la vez que ayuda en la circulación de los líquidos minimizando la retención, afirma la piel y tonifica los músculos. Es una técnica de masajes muy útil en casos de adiposidad localizada, flaccidez y celulitis.
Las sesiones se realizan como mínimo 2 veces por semana durante 1 hora y el masaje modelador se complementa con drenaje linfático para ayudar a que el cuerpo elimine las toxinas y grasas través de las heces, orina y sudor.
La cantidad de sesiones necesarias dependen de las condiciones de cada uno y de cómo el cuerpo reaccione al tratamiento, recién a partir de las cuatro o cinco sesiones se empiezan a notar los resultados.