08NOV26 – MADRID.-El accidente de Urda, el más grave ocurrido en la alta velocidad española, ha tenido una amplia cobertura en medios de todo el mundo, especialmente en países con víctimas o pasajeros afectados. Los análisis internacionales coinciden al señalar el impacto político a solo un mes de las elecciones, en una campaña donde Pedro Sánchez marcaba la agenda con un tono distendido. El suceso dinamitó esa dinámica y calcinó la figura del ministro del área, uno de los perfiles más mediáticos del Ejecutivo, que dimitió ante la comisión permanente del Congreso.
Las causas de la tragedia, las actuaciones judiciales y los análisis técnicos ocuparán la actualidad nacional durante las próximas semanas. Los partidos de la oposición intentaran que sea hasta las elecciones, Sin embargo, el interés de la prensa extranjera ha decaído ante la irrupción de nuevas noticias como los resultados de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, la huida de Bolsonaro o la formación de gobierno en en Israel. Siempre ha sido así: la DANA de Valencia, que causó 233 víctimas o el accidente en Almaduz desaparecieron inmediatamente de las portadas de los medios internacionales.
A pesar de esa pérdida de foco informativo, un acontecimiento de esta magnitud genera repercusiones que trascienden el debate político inmediato. Supone un golpe directo a la imagen exterior de España, un país reconocido por sus infraestructuras modernas y altos estándares de seguridad frente a destinos competidores.
El impacto sobre el turismo internacional, en cambio, será limitado. El turismo es una de las pocas actividades donde el producto se contrata con bastante antelación al consumo. Lo único previsible para las próximas semanas es una leve ralentización en la venta de nuevos billetes. El accidente coincide con el inicio de la temporada baja —salvo en Canarias, territorio ajeno a la red ferroviaria peninsular— y la percepción pública del suceso se habrá diluido cuando toque planificar la temporada alta. Quienes ya tienen reservas mantendrán sus viajes. El uso del AVE por parte del visitante internacional representa un porcentaje reducido —alcanza como máximo un tercio en trayectos turísticos en plena temporada alta—, por lo que la interrupción temporal del servicio carece de peso estadístico en las cifras globales del sector. Además, nuestros competidores , como Francia o Italia tienen problemas mayores -disturbios callejeros- desde el punto de vista turístico. Sin embargo, los destinos andaluces si se verán afectados por una reducción del turismo nacional que ya ha anulado reservas ante la imposibilidad de usar el tren de alta velocidad.
Esta coyuntura exige prudencia a las formaciones con opciones de gobierno. Atribuir el accidente solo a deficiencias de inversión o mantenimiento —sean reales o no— termina volviéndose en su contra, al deteriorar la marca país y el prestigio del sistema de transportes que deberán gestionar a partir del próximo año. Cuando se hagan públicos los resultados de la investigación judicial este asunto estará fuera del foco informativo.
Asimismo, la necesaria revisión de la red requerirá destinar recursos públicos en un contexto presupuestario complejo, condicionado por las promesas de rebajas fiscales, el gasto comprometido en pensiones y el menor margen inversor tras la finalización del programa Next Generation de la Unión Europea. La prioridad debe centrarse en auditar la infraestructura para garantizar la seguridad operativa, pero evitando lanzar mensajes de alarma que dañen el interés general.