01OCT26 – MADRID. El pasado 25 de septiembre, la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo (FEPET) celebró un entrañable encuentro gastronómico en el Restaurante La Bola, uno de los establecimientos con mayor tradición y personalidad de Madrid.
La comida, organizada conjuntamente por FEPET y Mara Verdasco, propietaria de La Bola y miembro de nuestra Federación, reunió a 18 miembros de FEPET en torno a una mesa en la que la gastronomía, la amistad y el buen humor fueron los grandes protagonistas.
Un cocido con historia
La cita tuvo como protagonista el célebre cocido madrileño de La Bola, elaborado siguiendo la tradición de la casa y servido en sus características cazuelas individuales de barro.
La Bola forma parte de la historia gastronómica de Madrid y ha sabido conservar una cocina estrechamente vinculada a las costumbres de la capital. Su cocido es uno de esos platos que trascienden la propia gastronomía para convertirse también en patrimonio cultural y turístico.
Y precisamente de eso saben mucho los miembros de FEPET: de descubrir, valorar y divulgar aquellos lugares en los que gastronomía, territorio, historia y turismo se dan la mano.
Gastronomía, turismo y amistad
Más allá de la excelente comida, la jornada permitió disfrutar de algo igualmente importante: el encuentro entre compañeros.
Los 18 asistentes compartieron conversación, anécdotas y muchas risas en un ambiente distendido y especialmente agradable. Fue una de esas reuniones en las que el tiempo pasa rápidamente y que recuerdan que FEPET es, además de una organización profesional, un espacio de encuentro entre personas que comparten su pasión por el turismo, los viajes, la cultura y la gastronomía.Desde FEPET queremos agradecer especialmente a Mara Verdasco su implicación en la organización de esta comida y la magnífica acogida dispensada a todos los asistentes.
Encuentros como el celebrado en La Bola contribuyen también a poner en valor la gastronomía como uno de los grandes recursos turísticos de España y, en este caso, a reivindicar uno de los platos más representativos de Madrid.
Una magnífica comida, una excelente compañía y, sobre todo, una jornada para repetir.