Pueblos de España

Navaluenga y Burgohondo, tierra de vettones

"Cronista de Indias"

Jesús Caraballo | Miércoles 09 de septiembre de 2026

09SEP26 – MADRID.- Situados en el Valle Alto del Alberche, al pie del Macizo de Gredos, Navaluenga y Burgohondo han conservado la tradición ganadera de los antiguos pobladores de estas tierras, los vettones, aunque serían los visigodos quienes crearían por aquí asentamientos estables -en el cercano Cerrillo de San Marcos, hay una necrópolis, del siglo VII-, repoblados luego tras la Reconquista por cristianos del Norte.



Revisitar estas hermosas poblaciones serranas es volver a mis orígenes, pues en Navaluenga nació mi padre Jesús, quien pasó su adolescencia en el vecino Burgohondo, donde mi abuelo Lamberto sirvió a la Benemérita y a España.

Navaluenga ha devenido hoy en una población turística, favorecida por el clima templado, raro en una provincia como Ávila, y las piscinas naturales del río Alberche, que preside una de sus imágenes más icónicas, el Puente, del siglo XVI, de traza renacentista a imitación del estilo románico, y que facilitaba y aún lo hace hoy el paso del ganado a la cercana Sierra. Su fábrica, en sólida piedra berroqueña, le ha permitido resistir las inclemencias del tiempo, a lo largo de estos siglos.

Los naturales del pueblo guardan desde antiguo fervorosa devoción a su patrona Nuestra de los Villares, que justo en septiembre celebra su festividad, y cuya iglesia parroquial remonta a una ermita del siglo XIII. Merece la pena la visita, sólo por ver la pila bautismal, finamente labrada.

Prueba de la fe de los navaluengueños es también su devoción a San Isidro y la Merced, que cuentan con sus respectivas ermitas, la primera originalmente de la Purísima Concepción, y la segunda en el cercano paraje de “Las Erillas”.

En las afueras de Navaluenga, está la necrópolis altomedieval de Fuenteávila – siglo IX-construida en los lanchares graníticos habituales en Ávila, una tierra antaño eminentemente ganadera y trashumante.

Y antes de continuar ruta a la cercana Burgohondo, no olvidar proveerse de de melocotones, al decir de mi padre, los mejores del mundo (doy fe de ello).

Burgondeños

Y qué decir de la vieja plaza fortificada de Burgohondo, antigua cabeza de partido y que ejerció durante largo tiempo su jurisdicción sobre el amplio territorio circundante. Tierra también de vettones, pueblo que dejó testimonio de su dominio en estas tierras en castros cercanos. Su edificación más emblemática es el Monasterio de Santa María (fundado por el rey Alfonso VI, en el siglo XII), que ha mantenido orgulloso hasta la fecha su recia fisonomía de traza románica. Fue favorecido por reyes y hasta Papas, lo que explica el poder que llegó a detentar el cenobio.

En Burgohondo, al igual que en el resto de Sefarad, también hubo presencia judía, en convivencia con cristianos y musulmanes, aunque apenas se conservan restos, salvo la Ermita de la Vera Cruz o de los Judíos (no preguntar a ningún burgondeño por la Ermita de la Vera Cruz, pues ninguno da razón por ese nombre, sino por “la de los Judíos”, razón por la que me costó dar con dicha edificación, tras no pocas pesquisas). Antigua Sinagoga, reconvertida como tantos templos judíos en iglesias, tras su expulsión de España en 1492, en el interior de la hoy Oficina de Turismo local, se da cuenta de la historia de esa presencia, y se conservan unos frescos de la antigua Ermita.

Tras visitar la sencilla Ermita de San Roque, merece la pena callejear por Burgohondo, apreciando la arquitectura popular serrana, entremezcladas con otras construcciones nobles, que se distinguen por los blasones de sus linajes embelleciendo sus fachadas.

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*Jesús Caraballo (Jesús González Fernández), licenciado en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU, fue Jefe de Prensa de Ferias en IFEMA MADRID (incluida algunas tan prestigiosas como FITUR) durante los últimos 37 años, después de estrenarse en la profesión en medios como las agencias de noticias EUROPA PRESS (TV y Noticias) y OTR PRESS, y en la sección de Internacional de la revista Tiempo. A lo largo de su trayectoria profesional, ha colaborado y aún lo sigue haciendo, en numerosos medios turísticos, gastronómicos, de arte, política e internacionales como Radio Sefarad.