Madrid

«No permitáis que desalojen la Casa Árabe de Madrid... No es un edificio, sino la memoria de toda una nación»

Crédito foto: Wikipedia

El exconsejero de Turismo de Egipto, Hamdi Zaki, escribe en Al-Mahrousa News:

Publicado el 5 de julio de 2026, a las 8:13 de la mañana, por motivo de las declaraciones del alcalde de Madrid de desalojar la casa árabe de la calle Alcalá de Madrid. Por Hamdi Zaki*

Martes 07 de julio de 2026

06JUL26 – MADRID.- Hay lugares cuyo valor no se mide por las piedras con las que fueron construidos, sino por las ideas que albergaron, por los puentes que tendieron entre los pueblos y por los valores de diálogo, tolerancia y entendimiento entre civilizaciones que promovieron. Entre esos lugares se encuentra la Casa Árabe de Madrid, que no fue simplemente una institución cultural ni un edificio que llevara un nombre árabe en el corazón de la capital española, sino que fue —y sigue siendo— un referente de la distinguida presencia árabe en Europa y un mensaje de civilización que refleja la imagen luminosa de nuestra nación y de nuestra cultura.



Por ello, hoy escribo no impulsado por la nostalgia de los años que pasé en Madrid, sino por el sentido de responsabilidad hacia un espacio cultural que conocí de cerca y en el que viví algunos de los más hermosos momentos de diálogo entre árabes y españoles. Allí comprendí el verdadero valor de construir puentes de entendimiento entre Oriente y Occidente.

Un logro diplomático árabe que merece ser preservado. Cuando Amr Moussa ocupaba el cargo de secretario general de la Liga de los Estados Árabes, hizo un destacado logro diplomático y cultural de gran trascendencia que consistió en alcanzar un acuerdo con el Gobierno de España para la creación de la Casa Árabe (Casa Árabe), con el fin de convertirla en una ventana oficial de representación de la cultura árabe en España y en una institución dedicada a fortalecer las relaciones culturales, intelectuales y económicas entre ambas partes.

Asimismo, se eligió para la institución la antigua sede de las Escuelas Aguirre, un edificio histórico emblemático en el centro de Madrid que combina el estilo arquitectónico español con elementos decorativos de inspiración árabe (neo mudéjar). El propio edificio constituye un mensaje visual que pone de relieve la profundidad de los vínculos históricos entre ambas civilizaciones.

Más que un centro cultural... un hogar para todos los árabes La Casa Árabe no es simplemente un conjunto de salas destinadas a conferencias o exposiciones. Es, en el verdadero sentido de la palabra, un hogar. En su interior se celebraban exposiciones de arte plástico árabe, proyecciones de cine egipcio y árabe, seminarios de pensamiento, semanas dedicadas a la cultura árabe, conciertos y encuentros académicos, además de cursos de enseñanza de la lengua árabe, a los que acudían cientos de adultos, jóvenes y niños españoles para aprender la bella lengua árabe y su cultura milenaria.

Su biblioteca albergaba también una amplia colección de libros árabes y españoles sobre literatura, historia, pensamiento y arte, junto con manuscritos y publicaciones que reflejaban la riqueza de la

civilización árabe.

Cuando los árabes hablaron a España con el lenguaje de la cultura

Uno de los proyectos más destacados que acogió la Casa Árabe fue la presentación del libro España a través de ojos árabes, una obra colectiva en la que participaron destacados escritores e intelectuales árabes.

El libro no fue una simple obra literaria, sino un mensaje profundamente humano que reflejaba cómo los árabes percibían la sociedad española y cómo muchos de ellos habían encontrado en España una segunda patria que los acogía y valoraba su cultura. El propósito era que el lector español descubriera, a través de esas diversas miradas, que los lazos que unen a ambos pueblos —los valores humanos, la historia compartida y una cultura extendida a lo largo del tiempo— son mucho más sólidos que cualquier diferencia de lengua, religión o etnia.

El director de la Casa Árabe, el Dr. Miguel Moro, expresó esta idea afirmando que lo que más le alegraba era que varios de los autores describieran, desde su llegada, la sensación de sentirse en Españacomo si vivieran en su propio país.

Un testimonio personal que no olvidaré

Y aquí hablo de una experiencia que viví en primera persona. Cuando propuse organizar un ciclo de conferencias en la Casa Árabe y destinar íntegramente su recaudación para ayudar a las víctimas de los terremotos en España y América Latina, la dirección de la institución no dudó en aprobar la iniciativa.

Aquello nos enseñó que la cultura no se limita a los libros y las exposiciones; también puede ser una

forma de acción humanitaria. Fue entonces cuando comprendí que la Casa Árabe contribuye al bienestar de la sociedad española, demostrando que la cultura puede ser un instrumento de solidaridad humana.

¿Por qué debe permanecer donde está?

Porque la Casa Árabe no es solo una institución árabe en España. Es:

 una ventana para dar a conocer a los europeos la civilización árabe;

 una plataforma para la enseñanza de la lengua árabe;

 un centro para el diálogo entre religiones y culturas;

 un espacio para la creación artística y literaria;

 un símbolo del respeto por la historia compartida entre el mundo árabe y España;

 un nexo de unión entre las empresas españolas y los países árabes, facilitando las relaciones

económicas y comerciales con impacto económico muy positivo para España;

 un puente que une el futuro con el pasado y que demuestra que las civilizaciones pueden

complementarse, y no enfrentarse.

Un llamamiento a la conciencia árabe

Si realmente existen decisiones o planteamientos que puedan afectar al futuro de este importante proyecto cultural, dirijo un sincero llamamiento a la Liga de los Estados Árabes, a los gobiernos árabes, a los ministerios de Asuntos Exteriores y de Cultura, a las embajadas de los países árabes en Madrid, así como a los intelectuales, pensadores y profesionales de los medios de comunicación de todo el mundo árabe, para que actúen con el fin de preservar este logro cultural parando su desalojo de su sitio.

Asimismo, hago un llamamiento al señor Amr Moussa, cuyo nombre quedó ligado al nacimiento de este proyecto, para que figure entre quienes apoyen todos los esfuerzos encaminados a garantizar la continuidad de su misión cultural y humanística. Porque defender la Casa Árabe no significa solo defender su edificio, sino una idea, un mensaje y una larga historia de encuentro entre el mundo árabe y España.

Finalmente, Conocí Madrid de cerca, conocí a su gente y comprendí cómo la Casa Árabe supo abrir sus puertas al ser humano antes que al árabe, ofreciendo una imagen luminosa de una nación poseedora de una civilización que se remonta a miles de años.

Por eso lo digo con toda sinceridad: No permitan que se apague esta luz iluminada en el corazón de Madrid despojándola de su sede en la Calle Alcalá 62. La Casa Árabe de Madrid es el símbolo de la presencia de toda una nación.

*Hamdy Zaki - Escritor y periodista. Miembro de la Unión de Escritores y Periodistas Españoles. Exconsejero de Turismo de Egipto en Estados Unidos, América Latina, España y Portugal