Opinión

Las leyes no escritas (5ª entrega) : La libertad

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan”

Germán Ubillos Orsolich | Domingo 05 de julio de 2026

05JUL26 – MADRID.- Desde Egipto, desde Grecia, desde Roma, desde las más antiguas civilizaciones, el don que siempre se ansiaron y que con demasiada frecuencia no encontraron, fue el de la libertad. Desde entonces hasta ahora, se ha ido buscando y rebuscando, unas veces porque costó muchísimo encontrarlo y otras, con frecuencia, porque una vez hallado lo perdieron.



La democracia parece ser que ha sido la fórmula política más acertada para conseguirlo. Pero desde el punto de vista individual y no solamente social o colectivo, ocurre algo semejante.

Con frecuencia en la vida cotidiana el hombre o la mujer se hace esclavo de una mujer o de otro hombre, o a veces de un individuo del mismo sexo.

Aunque en apariencia esta nueva esclavitud tiene sus beneficios, existencial y vitalmente no los tiene. Pues no hay nada como poder volar como los pájaros, cosa harto difícil, porque si no dependemos de nuestra esposa o de nuestro marido o de nuestro compañero, terminamos dependiendo de nuestro jefe o de nuestra jefa, que ya se encargarán ellos de hacernos la vida difícil cuando no imposible.

Esta ha sido y seguirá siendo, mientras sobreviva al cambio climático y otras adversidades, nuestro maltratado planeta: la costosa y difícil supervivencia de los seres humanos.

Sobre este tema de la libertad, han corrido ríos de tinta por parte de historiadores, filósofos, médicos y juristas. Yo, modesto escritor, he sentido sobre mis carnes el peso de esta realidad, y si a mis 83 años puedo sentirme maestro de algo es de haber sobrevivido.