España

La playa de San Juan, entre las siete del mundo con Bandera Azul ininterrumpida durante cuatro décadas

COMUNIDAD VALENCIANA

El Postiguet, Urbanova y Tabarca completan las cuatro distinciones azules del litoral alicantino, mientras la provincia lidera el ranking nacional con 76 galardones. Por : Gabriel L Goold – desde Alicante

Viernes 08 de mayo de 2026

07MAY26 – ALICANTE.- Solo siete playas en todo el mundo, pueden presumir de haber ondeado la Bandera Azul de forma ininterrumpida durante cuarenta años. Una de ella es la playa de San Juan de Alicante. No es un título honorífico ni una distinción de cortesía: es el resultado acumulado de cuatro décadas de calidad del agua, servicios y seguridad medidos, verificados y reconocidos anualmente por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac), entidad que gestiona en España el programa impulsado por la Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE).



Los datos anuales presentados este martes por Adeac sitúan a la Comunidad Valenciana como la autonomía española con mayor número de banderas azules en playas: 152 en total, lideradas por la provincia de Alicante con 76 galardones. Dentro de este universo de excelencia costera, Alicante capital mantiene sus cuatro playas distinguidas del año anterior —San Juan, El Postiguet, Urbanova y la isla de Tabarca—, una cifra que la consolida como una de las ciudades del Mediterráneo con mayor concentración de litoral certificado.

Un club de siete: las playas con 40 años de distinción ininterrumpida

Junto a San Juan, solo otras seis playas del mundo han mantenido la Bandera Azul sin un solo año de interrupción desde que el programa internacional arrancó hace cuatro décadas. Las seis compañeras de este selecto grupo son todas españolas: Alcalá de Xivert con su playa El Carregador (Castellón), Calpe con La Fossa, Cullera con Sant Antoni, El Campello con Carrer la Mar, Gandía con la playa Nord, y Oleiros con la playa de Bastiagueiro, en Galicia. A ellas se suman dos puertos deportivos también con cuarenta años continuados de distinción: el Club Náutico de Altea y el Real Club Náutico de Calpe, ambos en la provincia de Alicante.

La concentración de playas con ese mérito cuadrienal en la provincia alicantina es llamativa: tres de las siete playas del mundo que integran ese grupo —San Juan, Calpe y El Campello— se localizan en el mismo tramo de costa. No es coincidencia geográfica, sino el reflejo de políticas de gestión costera sostenidas en el tiempo y una calidad de aguas de baño respaldada por los controles oficiales de la Conselleria de Medi Ambient de la Generalitat Valenciana.

La Albufereta, fuera del programa por segundo año consecutivo

No todo son buenas noticias en el litoral alicantino. La playa de La Albufereta repite por segundo año consecutivo su ausencia en el programa: la candidatura no se presentó tampoco para 2026, tal y como ya ocurrió en 2025. El motivo es técnico y verificable: durante el verano pasado, las mediciones rutinarias de la Conselleria de Medio Ambiente detectaron valores anómalos en algunos parámetros de calidad del agua. La prudencia, en este caso, es parte del rigor del sistema: la Bandera Azul no es una distinción que se otorgue por inercia, y la decisión de no concursar cuando los estándares no se cumplen con garantías forma parte de la integridad del propio programa.

España, primera potencia mundial en banderas azules

En el contexto global, España sigue siendo el país con más Banderas Azules del mundo, una posición que refuerza este año con 794 distinciones en total 44 más que en 2025, distribuidas entre 677 playas, 111 puertos deportivos y seis embarcaciones turísticas. Ningún otro país se acerca a esa cifra de forma consistente.

El reconocimiento no es meramente estético. Para obtener la distinción se evalúan de forma rigurosa tres grandes bloques: calidad del agua de baño según los parámetros fijados por la Directiva europea, nivel de los servicios prestados en el arenal instalaciones, información ambiental, accesibilidad, gestión de residuos y condiciones generales de seguridad para los bañistas, incluyendo vigilancia y primeros auxilios. Un sistema que, aplicado durante cuarenta años y sin excepciones, convierte a la playa de San Juan en un caso de estudio para la gestión costera a escala internacional.

CONCLUSIÓN

Cuarenta años es mucho tiempo en cualquier ámbito. En la gestión medioambiental de una playa, supone superar cuatro décadas de temporadas turísticas, cambios climáticos, presiones urbanísticas, variaciones en la calidad del agua y rotación de gobiernos locales y autonómicos. Que la playa de San Juan haya mantenido la Bandera Azul en cada uno de esos ejercicios sin excepción la convierte en algo más que una playa de referencia del Mediterráneo: es uno de los siete enclaves costeros del mundo que han demostrado que la excelencia no es un accidente puntual, sino el resultado de un compromiso sostenido. En un momento en que el litoral mediterráneo enfrenta presiones crecientes sobre sus recursos hídricos y su ecosistema marino, ese historial merece ser reconocido por lo que es: un logro excepcional.