17ABR26 MONTILLA – CÓRDOBA.- La ciudad de Montilla, cabecera natural de la Campiña Sur Cordobesa, atesora un rico patrimonio histórico y cultural, pero quien le da fama son sus acreditados vinos, que se elaboran con la uva Pedro Ximénez. Históricamente destacada por ser la cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, nacido en 1453 en el castillo, cuyas ruinas presiden la ciudad y que hoy albergan un museo con salas dedicadas a la temática del vino y otras a la figura del Gran Capital.
Con motivo de la celebración del VIII Congreso Internacional de Calidad y Sostenibilidad Turística nos acercamos a Montilla visitando dos de las bodegas emblemáticas de Córdoba: Pérez Barquero y Alvear, consideradas la aristocracia del vino y las joyas de la denominación Montilla-Moriles. De la primera hay que decir que sorprende la calidad de sus vinos, como su Amontillado 1905 o su Gran Reserva Familiar, potentes, elegantes y complejos que representan la máxima expresión del "terroir" cordobés, algunos superando los míticos 100 pintos Parker, máxima distinción mundial, procedentes de barriles, cubas o botas.
La de Alvear, la bodega más antigua de Andalucía (1729), rodeada de cuidados jardines y elegantes cavas y que dirige Luis Giménez Alvear, octava generación de la familia Alvear, con la animosa Inmaculada Luque como mano derecha. Hay que probar su Fino CB (llamado así por el capataz Carlos Billanueva) y su PX 1927, una joya dulce que parece oro líquido.
Sin duda, el vino fino es el que mas se conoce y se bebe en la zona. Es un vino blanco sometido a crianza biológica mediante el sistema de criaderas y solera. Al visitante se le ofrece la “Ruta del Vino Montilla-Moriles” con una oferta diversa que incluye catas de vinos en bicicleta, ruta de las tabernas, visitas y catas a medida en bodegas, desayunos molineros, almuerzos en lagares y un tren turístico por viñedos, entre otras atractivas iniciativas.
El primer fin de semana de septiembre se celebra la Fiesta de la Vendimia, declara de Interés Turístico Nacional, una de las mas antiguas de España, para conmemorar la cosecha de la uva de los cultivos que conforman la Denominación de Origen Montilla-Moriles, adornada con la Cata Flamenca, y la Fiesta del Vino y la Tapa.
Para los visitantes Montilla reserva otra sorpresa, el castillo donde nació su más ilustre hijo, Gonzalo Fernández de Córdoba, más conocido como El Gran Capitán, padre de los Tercios Españoles y de la guerra moderna, creador de las célebres cuentas del Gran Capitán y confidente de la reina Isabel la Católica. El castillo alberga una magnífica exposición sobre el Gran Capitán y completas instalaciones para celebraciones. Del castillo queda poco porque un celoso rey Fernando el Católico ordenó demolerlo como castigo a la rebeldía del Marqués de Priego, sobrino del Gran Capitán. Eso sí, su nombre sigue siendo popular, Priego de Córdoba, uno de los pueblos más bonitos de España, conocido como la "Ciudad del Barroco", conserva su apellido.
El Ayuntamiento es uno de los edificios civiles más importantes de la ciudad. Fue un antiguo convento-hospital de San Juan de Dios, cuyas obras se iniciaron en 1.601. Es un inmueble en piedra con fachada de inspiración neoclásica de época romántica. Cuenta con una torrecilla en la zona central con el viejo reloj de esfera. El interior presenta un claustro acristalado rodeado de columnas con arcos de medio punto.
No hay que olvidar en nuestra visita a la ciudad la basílica pontifica de San Juan de Áliva, uno de los templos más emblemáticos de Montilla. Construida sobre el antiguo convento donde vivió el santo, alberga en su interior su sepulcro y reliquias.
La Casa de las Aguas es uno de los edificios de carácter civil más notables, que fue construida en 1.845 y se encuentra en el centro histórica de la ciudad. Cuenta con un patio porticado sobresaliente compuesto por una galería de arcos de medio punto sobre columnas toscanas. Su nombre se debe a que allí se encontraban los depósitos de agua que abastecían a la urbe.
Otros edificios reseñables son el Palacio de los duques de Medinaceli, la Casa-Oratorio de San Juan de Aliva, el Arco de San Lorenzo y el Teatro Garneo, entre otros. Rico es igualmente el patrimonio religioso con la Parroquia de Santiago, la Basílica de San Juan de Áliva, la parroquia de San Sebastián, la de San Francisco Solano y la de Nuestra Señora de la Asunción.
El Convento de Santa Clara, con su iglesia de estilo gótico-mudéjar cordobés, está declarado Monumento Histórico Nacional. Las monjas de clausura elaboran dulces, que en nuestra visita a Montilla adquirimos a través del torno conventual. Su fachada exterior junto al Arco de Santa Clara es uno de los rincones más bellos del lugar.
En fin, y en cuanto a las iglesias hay que ver la de San Agustín con su convento, la de San Juan de Dios y la de la Merced, así como las ermitas de San José, la Rosa, Belén, de la Paz y la de la Sagrada Familia. No le faltan a la ciudad museos como el del Gran Capitán y el del Aceite.