Opinión

Dos decisiones respetables y tremendas

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan”

Germán Ubillos Orsolich | Viernes 27 de marzo de 2026

26MAR26 – MADRID.- Carolina Marín, oro olímpico del bádminton, de 32 años de edad, se retira de las competiciones pues “no quiere poner en riesgo su cuerpo”, después de la grave lesión de rodilla que sufrió el cuatro de agosto en los juegos de París.



Ella, natural de Huelva, obtuvo el oro olímpico en Río de Janeiro, así como tres mundiales. Ha sido siete veces campeona de Europa, de forma consecutiva entre los años 2014 y 2024.

Es una decisión difícil pero acertada, pues ella conocerá su propio cuerpo mejor que nadie.

Por su parte Noelia Castillo, de veinticinco años de edad, afectada de paraplejia, ha solicitado reiteradamente la eutanasia a la que se ha opuesto tercamente su padre que ha venido recurriendo su decisión.

En el día en que escribo el presente artículo y a ésta misma hora, habrá sido ejecutada – nunca mejor dicho - su decisión.

“Quiero irme en paz y dejar de sufrir y punto”.

La felicidad de un padre, o de una madre o de un hermano no puede estar por encima de la felicidad de una hija, aunque esta implique la muerte.

La decisión de Noelia se ha venido recurriendo respectivamente por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y por el Tribunal Supremo y por el Tribunal Constitucional. La Asociación de Abogados Cristianos también ha tenido su parte.

A mi modo de ver ambas decisiones son graves y trascendentales, pero desde mi punto de vista son decisiones subjetivas de las que se puede opinar pero no juzgar, pues son ellas mismas las responsables de sus propias personas y de sus destinos.