15MAR26 – MADRID.- La feria internacional de arte contemporáneo, ARCO 2026, cerró sus puertas en un ambiente lúdico y festivo, aunque el mundo no está para bromas. Esta es la edición número 45 en la que han participado 250 galerías distribuidas en los pabellones de IFEMA 7 Y 9. En total, han sido 30 países los que han participado. El porcentaje de obras españolas ha sido el 34 por ciento mientras que las extranjeras alcanzan el 68.
Siempre resulta atractiva esta feria de ARCO, no tanto por lo que allí se expone, que también, sino por el ambiente que se crea entre galeristas, coleccionistas, críticos de arte, pijos, millonarios y público en general. De todo eso va esta feria de vanidades donde cada cual mira y se deja mirar. También ése es el leitmotiv de los fijos que no se pierden ninguna edición. Norman Foster y Elena Ochoa, siempre atentos al arte y a las nuevas tendencias, son fieles a ARCO desde hace muchos años. También Boris Izaguirre se pasea, solo o acompañado, no por su interés por el arte, imagino, sino por lo que digo sobre ver y dejarse ver. Y así son muchos los que se acercan a Ifema en estos días.
La moda y el estilismo se dan la mano entre el público y no es de extrañar que algunos diseñadores se acerquen a ARCO para ver la tendencia del vestuario de la gente; esto siempre llama la atención. Tanto los más jóvenes como los más mayores quieren dejar su impronta personal y parece que se esmeran en ponerse algo que los distinga o los identifique. Los sombreros, los abrigos de cuadros llamativos en los caballeros, las lenceras, los bolsos mínimos y de alta gama, combinan a la perfección con zapatillas de marca. Hay que ir cómodo; sin querer los diez mil pasos se hacen sin sentir.
Los Reyes, una de las visitas esperadas, inauguraron ARCO en la segunda jornada. Como siempre una cohorte de oficiales y oficiosos pegados a sus pasos. Entre ellos, Carmen Lomana luciendo su palmito. Me intriga la presencia de esta señora porque no se sabe en realidad, en calidad de qué acompaña a la egregia pareja.
Pero no todo son vanidades. Paralelas a este importante evento de arte, se desarrollan numerosos encuentros y conferencias donde se tratan temas interesantes sobre este mundo tan complejo, algo bastante difícil de entender si no se está introducido en el mismo. Hay que tener en cuenta que se mueven millones de euros en las numerosas operaciones que se hacen durante estos días. Una de las conferencias fue impartida por la firma CUATRECASAS para hablar sobre “el concepto de originalidad y autoría en las obras de arte”. El ponente, Rafael Sánchez Aristi. Le acompañó Cristina Torres que habló del complejo tema de la Fiscalidad de los Coleccionistas. Y, creedme que hay mucho que saber y aprender al respecto.
El público, completamente cosmopolita, mira, pasea, se saluda. Siempre mucho público en torno a las obras de Plensa y de Chillida, imprescindibles en ARCO y también los que se estrenan como la mexicana Terry Holiday que propone un gesto que incluye lo simbólico. Terry es una artista multidisciplinar. Activista por los derechos LGTBIO. Estaba muy orgullosa porque los reyes se habían asomado a su galería. Los reyes siempre se interesan por las nuevas tendencias, muchas de ellas muy reivindicativas por la deriva que nos lleva el mundo. Los artistas están ahí, para mostrarlo.
Otro de los encuentros fue para el arte latinoamericano. En la mesa representantes de México, Chile, Colombia, países que tienen una gran presencia en ARCO. Interesantísimo todo lo que allí se dijo, sin obviar las referencias al conflicto bélico que nos asola en estos días. Uno de los ponentes afirmó “que la guerra no se combate con la paz sino con la cultura”. Algo muy cierto, porque la cultura es fuente de bondad y de espíritus grandes, pero, por desgracia, pocos dirigentes, ninguno que sepamos, se empapa en las lecturas de los clásicos, que pasan gran parte de su tiempo reflexionando para aprender a pensar por sí mismos y tener un espíritu crítico. El arte, sin duda, nos hace mejores. La contemplación de una obra de arte, nos guste más o menos; la literatura, la música, incluso el contacto con la naturaleza contribuye a hacer del mundo un lugar amable.
Sin duda, una cita imprescindible que resulta muy atrayente, se entienda mucho, poco o nada de arte.
Hasta la próxima edición.