España

Cataluña crea la Mesa del Jabalí para abordar los problemas de la sobrepoblación de la especie

Cuadrilla de Luis Gutiérrez con dos jabalies matados en Mozagro

COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CATALUÑA

La Generalitat ha creado la Mesa del Jabalí para una mejor gestión de la fauna silvestre, que será un foro permanente para analizar, coordinar y decidir medidas frente los problemas que provoca la creciente presencia de jabalíes.

A. del Saja (*) | Sábado 17 de enero de 2026

17ENE26 – SANTANDER.- El objetivo es, según el Govern, abordar una problemática compleja que afecta de forma directa a la seguridad ciudadana, la agricultura, la biodiversidad y la convivencia en las zonas rurales y urbanas.



Cataluña presenta actualmente una densidad media de alrededor de 6,3 jabalíes por kilómetro cuadrado, con una producción reproductora estimada en 125.000 ejemplares, que en determinados momentos podría alcanzar los 180.000 animales, lo que viene generando importantes daños en los cultivos, además de riesgos sanitarios, alteraciones en los ecosistemas y un notable aumento de los accidentes de tráfico.

En la sesión constitutiva de la Mesa del Jabalí, que estuvo presidida por el presidente catalán, Salvador Illa, asistieron el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Óscar Ordeig, junto a representantes de la comunidad científica, el sector primario, el colectivo cinegético, entidades de conservación y protección animal, gestores de infraestructuras y responsables del ámbito local.

Solo a lo largo de 2024, el jabalí estuvo implicado en más de 3.400 siniestros en carreteras y vías ferroviarias catalanas, una cifra que pone de relieve la dimensión del problema en materia de seguridad vial.

Durante la sesión se presentó un diagnóstico actualizado que confirma que la caza sigue siendo la principal herramienta de control poblacional, aunque desde la Administración se reconoce que resulta insuficiente por sí sola. En la temporada 2024-2025 se abatieron más de 63.000 jabalíes y, además, se autorizaron cerca de 1.500 actuaciones excepcionales para prevenir daños, en las que se capturaron otros 6.000 ejemplares fuera del periodo ordinario, según recoge la revista Jara y Sedal.

El consejero Óscar Ordeig subrayó que la creación de la Mesa responde a la necesidad de mejorar la toma de decisiones públicas y de integrar el conocimiento científico y técnico en la gestión. En este sentido, afirmó que «hay que actuar sobre el conocimiento de las poblaciones, la prevención de los daños, el control de densidades en zonas de riesgo y la mejora de la convivencia en entornos urbanos y periurbanos».

Urbanos y rurales

La abundancia de jabalíes en las zonas próximas a los núcleos rurales viene provocando cambios genéticos en la especie.

Según un estudio del Leibniz-IZW, en colaboración con científicos de Barcelona, estos cambios tienen implicaciones para su gestión a largo plazo, ya que los jabalíes urbanos y rurales son distintos.

La expansión urbana ha provocado que grandes mamíferos encuentren refugio permanente dentro de las ciudades. Entre las primeras especies en lograrlo está el jabalí (Sus scrofa), que ha establecido poblaciones estables en numerosos núcleos urbanos europeos, según recoge OK diario.

Berlín y Barcelona son dos de los ejemplos más claros, con presencia continuada de estos animales en parques, zonas verdes y áreas periurbanas.

A pesar de su éxito, hasta ahora se sabía poco sobre cómo se produjo esa colonización, cómo se mueven los animales entre zonas urbanas y rurales o si estas poblaciones urbanas dependen de la llegada constante de nuevos ejemplares del entorno natural.

El estudio analizó genéticamente poblaciones de jabalíes en Berlín y Barcelona, comparándolas con otras que viven en áreas rurales cercanas.

En cada ciudad se examinaron cerca de 400 animales mediante marcadores genéticos, lo que permitió identificar patrones de parentesco, dispersión y conectividad.

Los resultados probaron que los jabalíes urbanos forman un grupo genético propio, claramente diferenciado del de sus congéneres rurales. Este patrón se repite tanto en Berlín como en Barcelona.

El control de la población de jabalíes es una de las grandes preocupaciones en las ciudades y en el campo, y este análisis genético puede ayudar en la toma de decisiones.

Por ejemplo, los datos indican que no basta con actuar sólo dentro de la ciudad, ya que las poblaciones están conectadas con municipios vecinos. Por ello, se necesita establecer planes conjuntos entre ciudades y áreas circundantes para controlar de forma eficaz el número de jabalíes.